La esperanza en la resurrección se convierte en certeza con un nombre personal: Jesús, señor dador de vida y vida para siempre
Marta va a confesar que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, con las mismas palabras que lo hace Pedro y, sin embargo, en la práctica esta confesión de fe no se ha destacado, invisibilizando la presencia de las mujeres y quitándoles el protagonismo que tuvieron
Jesús se dirige a aquellos que “confiaban en sí mismos y despreciaban a los demás”, y les relata la historia de dos personajes bien conocidos en la sociedad judía de su tiempo: un fariseo y un publicano.
Jesús no acusa a nadie directamente, pero los interpela a través de los personajes descritos. Afirma quién baja justificado y quién no, con las consecuencias claras de esas actitudes
No son los méritos propios, no son los cumplimientos de normas y preceptos, no es la propia seguridad lo que nos hace mejores. Es la actitud humilde de quien intenta amar y servir, sabiendo que siempre podría hacerlo mejor
En la India la experiencia de lo sagrado es muy fuerte y se vive con mucho respeto, generosidad y dedicación en, prácticamente, todos los lugares
El “tocar” los objetos sagrados forma parte de la práctica cotidiana, sea en el templo hindú, sea en las iglesias católicas
En este contexto, desde la actitud misionera que vivimos en la iglesia católica, surge la pregunta sobre cómo evangelizar en países como este, donde hablar de Dios no es el problema, a diferencia de nuestro mundo occidental donde la gente comienza a desconocer la palabra Dios o no le interesa
Pidamos en este mes misionero, capacidad de entender por dónde Dios nos llama a evangelizar en cada momento, en cada cultura, en cada realidad y, sea de una manera o de otra, el testimoniar el ser y actuar de Jesús, se refleje en todas nuestras acciones y en todos los lugares donde nos encontremos.
Jesús quiere mostrar el valor de la insistencia de la oración con el ejemplo del juez injusto y la viuda inoportuna
Igual que en la parábola del administrador astuto, este juez no es ejemplo de justicia, pero justamente la parábola quiere señalar ese contraste para mostrar que si un juez injusto, al final, hace justicia, cómo Dios no va a hacerlo con sus hijos e hijas
La oración es la actitud confiada en el Dios que siempre hace justicia y esto es lo que Jesús quiere enseñar a sus discípulos
Ojalá que esta exhortación no se quede simplemente en una sensibilización frente a los pobres, sino que desestabilice a la iglesia monárquica y clerical, a los grupos conservadores centrados en la doctrina o en la liturgia y a todo el pueblo de Dios que tantas veces acomoda la fe a sus privilegios y no asume la radicalidad de la revelación de un Dios que “se hizo pobre para enriquecernos con su pobreza” (2 Cor 8, 9).
Es costumbre de Lucas poner una petición de compasión en los que están sufriendo por algo y, según la tradición judía, cuando Dios visita a su pueblo, les muestra su compasión.
Pero en este texto de la curación de diez leprosos, se destaca que los nueve curados que eran judíos, no parecen reconocer esa visita de Dios. Solo el samaritano, un extranjero, lo hace
De esa manera un samaritano se convierte en testigo de la fe y sus actitudes -agradecer, ponerse a los pies de Jesús- nos hablan del discipulado
Esperemos que, nosotros también, como el samaritano, reconozcamos la misericordia de Dios que nos alcanza en tantos momentos y de tantas formas
Jesús enseña a sus discípulos sobre la fe y el servicio.
La petición de "aumentanos la fe" aparece en los sinópticos. Pero la conclusión será que no hace falta pedir que se aumente la fe, porque si esta existe, lo que se pide se cumplirá.
La enseñanza sobre el servicio, seguramente se la está dando a los fariseos, queriendo enseñarles sobre la necesidad de la humildad para no sentirse mejores por cumplir los preceptos, sino que hacen lo que tienen que hacer
No es la llamada ni nuestras realizaciones las que nos hacen mejores ante Dios. Es una misión que el Señor nos confía a la que respondemos con la misma gracia que él nos regala
La parábola nos presenta dos personajes contrastantes: el rico que vive en abundancia y un pobre en las peores condiciones que está a sus puerta. Pero el rico nunca vio a Lázaro.
No se dice que el rico sea malo ni que Lázaro sea bueno. Pero el criterio definitivo es ver la realidad, especialmente d elos más pobres, y dejarse interpelar por ella
En definitiva: si no se trabaja por la justicia social y la vida para todos, no nos sentaremos en la mesa del Reino
Este evangelio desconcierta pero lo importante es entender que el objetivo de la parábola es alabar la “astucia” y, en ningún momento, invitar a la deshonestidad del mayordomo
El texto señala que no se puede servir a dos señores: a Dios y al dinero
Ganar amigos que nos abran las moradas eternas. No debemos olvidar que estos amigos son los pobres.
El valor de la cruz no es por ella misma sino por el amor que surge de ella
Juan opone el mundo a Dios, pero no para desvalorizar lo humano sino como signo del pecado, del anti reino, del separase de Dios
La cruz es fruto de la fidelidad de Jesús a su misión
La cruz de Cristo nos ha dado la vida y nos invita a ser portadores de esta vida que él nos regala, trabajando por transformar todas las cruces de nuestro presente
Tradicionalmente el discipulado se reservaba a la vida consagrada. Actualmente entendemos que es una llamada para todos y todas
La vocación cristiana se ofrece a todos y cada uno responde desde su estilo particular de vida, pero, con la misma radicalidad
El centro del reino está en las personas, no en las cosas, en la dignidad humana y no en la cosificación de las relaciones, en el compartir y no en el acaparamiento de todo para sí mismo
los banquetes para el pueblo de Israel mostraban la familiaridad con los que son iguales a uno y constituía un “deshonor” sentarse a la mesa con alguien que no fuera de su misma categoría o se considerara pecador. Por eso las cenas que Jesús realiza con pecadores y publicanos son un escándalo para sus contemporáneos.
Jesús les relata una parábola para hablar de los puestos de importancia, pero no como se señalan en la sociedad, sino en la lógica del reino: los que creemos menos importantes ocupan los primeros puestos
¿Habremos entendido esta lógica del reino? Una Iglesia sinodal la haría posible pero aún falta mucho para hacerla realidad.
Una vez más a Jesús le hacen una pregunta sobre quién puede salvarse. Pero él, no la responde directamente sino que aprovecha para dar un mensaje más amplio.
Las imágenes que utiliza Jesús son las de la puerta estrecha y la de los primeros que serán últimos. Además da el ejemplo del amo que cerrara la puerta y los que no alcanzaron a entrar, quedarán fuera. Todo esto pretende mostrar el momento definitivo, en el que ya no habrá marcha atrás.
La mesa del reino supone algo más que sentarse allí: ha de acoger a todos sin admitir ningún tipo de exclusión. En eso se juega la comunión definitiva con Dios
Preguntémonos, entonces, qué tanto hemos entendido la buena noticia del reino y si, en verdad, nos esforzamos por hacerla vida
Jesús conoce bien las consecuencias que su mensaje trae porque los valores del reino confrontan los antivalores que impiden su realización, lo cual suscita la resistencia, el rechazo, la división
Aunque la intención del discípulo es construir la paz, la unidad, la concordia, no es de extrañar que también tenga que asumir la división, la contradicción, el rechazo
La paz no es ausencia de conflicto sino posibilidad de asumirlo y tener la paciencia histórica para afrontarlo y transformarlo
Pidamos la gracia de no rebajar el evangelio, asumiendo las consecuencias que ello trae, dispuestos a correr la misma suerte que el maestro
Jesús se dirige a sus discípulos llamándolos “pequeño rebaño” e invitándolos a no tener miedo porque el reino prometido por el Padre será una realidad
Por esa confiaza les recomienda vender sus bienes para que el corazón esté del lado del verdadero tesoro que nadie podrá arrebatarles. Ese tesoro es el reino que se comienza a vivir aquí esperando su plenitud en el más allá
Han de estar vigilantes para la llegada del Señor, llegada que expresa con los símbolos del reino: la mesa compartida, el servicio del mismo Jesús a los suyos
Pidamos saber vivir en la vigilancia activa, conscientes de la responsabilidad que llevamos entre manos para hacer fructificar el reino de Dios en nuestra vida y en el mundo en el que vivimos, manteniendo la fidelidad a la tarea encomendada.
Jesús no pretende dar una respuesta a la situación que le plantea el hombre sobre la herencia sino que ofrece una reflexión más amplia sobre los valores del reino
En el Reino de Dios, los bienes no son lo primero y fundamental sino el compartir y que nadie pase necesidad.
Ante la muerte, los bienes no tienen ninguna importancia. Lo que interesa es atesorar o cultivar la amistad y comunión con Dios
Jesús invita a "guardarse de la codicia", actitud que hace que los ricos de este mundo no logren entender el mensaje del reino
En nuestro mundo consumista y ávido de acumular tesoros, Jesús nos invita a poner el corazón en lo fundamental: la justicia y el bien comúm