"El Evangelio para los cristianos, quizá o seguramente también para los no cristianos, es un espejo implacable: refleja lo que es humano y denuncia lo que es inhumano"
"El Evangelio no acepta comunicados «técnicos». Despelleja toda la pintura de la patria o los intereses y nos deja ante la única realidad: carne herida, vidas rotas, inhumanidad, horror, desolación, muerte"
"Podemos incluso quitar el nombre de Dios si nos da miedo; lo podemos llamar conciencia, honestidad, vergüenza. Pero hay que decir en voz alta: la guerra es el único negocio en el que invertimos nuestra humanidad para obtener cenizas"
"Es tiempo de convertir los planes de batalla en planes de siembra, los discursos de poder en discursos de cuidado… la estrategia suprema es impedir que un niño pierda su infancia"