Dignidad infinita es lo que está antes de la ciencia, la política la economía, la cultura, la religión... No tomarla como referencia, es construir sobre la arena de un diseño social pergeñado por los tiranos de este nuevo feudalismo global
La dignidad infinita tal como la podemos encontrar en la realidad, está herida. Sino sería una mera entelequia, una idea platónica que vive en el mundo de las ideas. Por eso, no hay que confundir la dignidad ontológica con una especie de dignidad preternatural, esa que en la antigua teología se decía del estado adánico en el paraíso, antes del pecado original.
...se distrae al público con un “tengoderechismo” caprichoso y engañoso que corta con la naturaleza como dato, la historia como sabiduría y la cultura como pertenencia.
Francisco no teme anunciar sin pelos en la lengua la Doctrina Social de la Iglesia, la preocupación por la desigualdad, los pobres y el planeta. Pero a la vez siente que no tiene que pagar ningún peaje a este totalitarismo de lo políticamente correcto. Por eso, el Papa se juega avalando un documento así, que tardó 5 años pensando en... "haber, como lo digo"... ya que sabía que la cultura dominante iba a poner su grito en el cielo.
Jesús rescató la dignidad humana asumiendo la condición menoscabada de los hombres dañados por las injusticias y enfermedades. El verdadero rostro histórico de la dignidad nace de esa misericordia que acompaña y cura las heridas humanas. En ese dolor misericordeado es donde nace una nueva y verdadera posibilidad infinita para la dignidad,
El Papa Francisco afirma que es aceptando con gratitud este don de Dios como puede fundarse una nueva convivencia fraternal entre los seres humanos.
El ser humano es imagen del Dios vivo, nada puede anteponerse a su dignidad. Los sistemas y construcciones racionales están para servirlo, no para someterlo como medio para otros fines. Si la economía, la tecnología, la educación, la religión, etc. no están al servicio de todos los seres humanos, ¿para qué están? Se convierten en ídolos y burocracias para delinquir y beneficiar a unos pocos.
En la historia del Pueblo de Dios hay personas tocadas por la Gracia que siguen salvando la dignidad de la humanidad...
El cuerpo se ha mercantilizado, la pornografía, los nuevos mercados farmacológicos que experimentan al mejor estilo Menguele con todo tipo de novedad para hacerla rentable. Grandes fundaciones gestionan ideologías que aceitan este comercio “legitimado” por un renovado maltusianismo
Con su Resurrección, Jesús inaugura también la Dignidad escatológica: llamados a la vida eterna, dignos para siempre, más allá de la muerte. Dignidad hasta el infinito es el proceso de la Redención de Cristo. Su amor repara y genera una dignidad mayor.
La lógica de la Resurrección de Cristo es expansiva, no la frenan las ideologías ni las instituciones, que siempre se quedan cortas con sus límites excluyentes. Las primeras en comprenderlo y anunciarlo eran esas mujeres que fueron muy temprano al sepulcro...a dar su homenaje a Aquel que las había reconocido como nadie.
El Amor de Dios todo lo incluye, asume lo bueno que pueda haber en la izquierda y la derecha, la mística del cielo y el compromiso terreno, la soledad y el Pueblo, la tinta de los intelectuales y la sangre de los mártires… todos los fluidos se complementan y convergen en el río de la Vida Nueva.
Hoy las iglesias vacías gritan que hay una forma de hacer las cosas que ya no funciona. Se les ha ido la gente y detrás de ella se está yendo de puntillas, su Buen Pastor...Que en un mundo que ha cambiado tanto, hace falta otra perspectiva, no una mera repetición de fórmulas de hace quinientos años… en esa mínima expresión del mundo que era occidente.
Hace falta reelaborar conceptos. Aclarar nuevamente de qué hablamos cuando hablamos de pecado, enfermedad, salud mental, progreso, religión, Dios…Las definiciones de todo lo conocido se han ampliado... Hace falta incorporar más lados a nuestros razonamientos y esto no es relativismo sino honestidad con la realidad ampliada en la que Dios nos habla como la primera vez.
Hace falta ese tipo de fe que ilumine un pensamiento complejo para comprender y curar, no un fundamentalismo tuerto que condena porque se quedó anclado en una parte del pasado y con un grupo de privilegiados histéricos.
Es un Dios que se hizo carpintero, como uno de tantos, pobre y sin “contactos” o “enchufes” que lo pudieran sacar airoso de la situación...pero hizo falta un complot religioso-militar para “acabar” con Él, ya que su tiraje popular ponía en riesgo los sistemas de este mundo basados en el tener, el poder, la violencia, la vanidad del lujo...
Él sabe lo que es la pobreza desde que nació...Centra su atención en los que sufren, en los descartados, desprecia a los soberbios, como proclamó su madre en el Magnificat (Lc 1,46). Y a los que ayuda les pide que no lo anden divulgando (Mc 1,43), que Él no vino para montar un club de fans en las redes para alimentar su vanidad.
Más de una vez se pasaba por alto las normas rituales cuando lo que estaba en juego era el hambre o la salud de la persona. A nadie andaba “psicopateando” con eso de la “culpa” para manipular la conciencia de la gente. Hoy también busca liberarnos del egoísmo y la vanidad, no para caer en otras esclavitudes rituales e ideológicas, sino para "amar como Él nos ha amado”
"los dirigentes religiosos se dieron cuenta de que Jesús y ellos eran incompatibles...fueron lúcidos y consecuentes: o él o nosotros. Y tomaron la decisión lógica: hay que matarlo. Los sacerdotes exigían sumisión (hasta la muerte), mientras que Jesús daba la vida (para siempre)." (J.M.Castillo)
Jesús es la redención de la puerta de al lado. La salvación desde los pequeños, como el grano de mostaza, que se vuelve grande y estructural.
“No hay ética porque sepamos qué es el «bien», sino porque hemos vivido y hemos sido testigos de la experiencia del mal. No hay ética porque uno cumpla con su «deber», sino porque nuestra respuesta ha sido adecuada al sufrimiento. No hay ética porque seamos «dignos», porque tengamos dignidad, sino porque somos sensibles a los indignos, a los infrahumanos, a los que no son personas”. ( J.C. Melich, Ética de la compasión)
A partir de Jesús, el lugar del encuentro con Dios ya no es el templo con sus sacerdotes y rituales, sino el pobre, su Presencia vicaria. Dios ya no se encuentra en la aparatosidad de sacralidades inventadas por los clérigos sino en la misericordia de las relaciones humanas.
Los templos no son más importantes que los seres humanos, sino que deberían ser siempre "recordatorios", símbolos y estímulo del compromiso con el otro. Cada ser humano es una piedra viva y real del santuario en el que Dios quiere ser honrado.
Jesús vino para cambiar las cosas. Ese cambio se llama Reino de Dios y su Justicia. Lo quiere llevar a cabo con nuestra participación. “El Dios que te creó sin ti no te redimirá sin ti” (S.Agustín). No se conformó con “denunciar”. Él hizo el Reino.
Él es la piedra que cualquier arquitecto desecharía y que se ha convertido en piedra angular del nuevo Templo de los Bienaventurados, los únicos que entran sin pasaporte al Cielo y a quienes hemos de apegarnos de corazón, si queremos compartir su Gloria.
Nadie está en el bando de los “perfectos”, sino que todos somos humanos y necesitados de un Amor que cure nuestras heridas. Cuaresma es la percepción que Jesús camina con nosotros, una presencia misericordiosa que nos transfigura en seres bondadosos.
el enfoque de las órdenes mendicantes puso al ascetismo en su punto, al valorar al mundo como algo esencialmente bueno, aunque herido y necesitado de misericordia y conversión.
La Contrarreforma católica fabricó el tipo ideal del asceta, el santo mortificado y milagrero. Las canonizaciones se volvieron una apoteosis teatral...san Isidro, coló más por sus llamativos milagros que por la santificación de su trabajo cotidiano.
El misticismo era para una minoría estamental privilegiada, que por “renunciar” forzosamente a casarse, se los “compensaba” con privilegios “sagrados”. A la gran masa del Pueblo de Dios se le imponía obedecer y admirar a sus clérigos, los que hacían ascesis y mística de verdad.
El Concilio Vaticano II llega para responder al reclamo una ascesis nueva, cercana...aparece una hagiografía que incorpora al “santo de la puerta de al lado” como referencia de perfección cristiana, sin estridencias ni rigorismos.
"Gaudium et Spes", es un himno a la bondad mundana, una esperanza activa de fraternidad con todos. La finalidad ya no es sacralizar lo profano, sino una compasión que parta de la aceptación deI mundo y su mundanidad, de sus gozos y esperanzas para compartir el Amor sanador de Jesús.
Jesús va al desierto para asimilarse con los desposeídos que lo habitan… y recién entonces empezar su ministerio público. Es el situs desde el que saldrá hacia su Misión. Francisco también comenzó su pontificado con aquella recomendación que ha hecho carne: “no te olvides de los pobres”. La pobreza y la humildad no son el centro de la vida cristiana, pero como dice San Bernardo, son la puerta hacia la totalidad de su experiencia.
Un desierto es un “no lugar” para las “no personas”, “indocumentados existenciales”, excluidos sociales presos de los demonios de la desesperación. Todas las sociedades e incluso religiones, tienen ese espacio no registrado, de descarte humano, de huida hacia donde se es empujado cuando todo fracasa.
Jesús también ha venido a nuestros desiertos para asociarnos a su Misión de buscar el Reino y su Justicia. Asumir para redimir: una vez más la teología de la Encarnación, novedad de novedades que inicia la Pascua de cielos nuevos y tierra nueva (Ap 20,1).
La tentación es buscar la solución a los problemas humanos en las mismas soluciones de siempre: las que se fundan en el poder, el prestigio y la violencia. Jesús nos propone convertirnos al suyo, la humildad y la Misericordia conflictiva del Reino de Dios.
ante la duda, mejor abrazar, sembrar y bendecir que maldecir, condenar y cosechar antes de tiempo (Mt 13,24),
De lo que se trata con este abrazo es de simbolizar que el Evangelio nos invita a una instancia superadora de nuestros sesgos ideológicos. Aquella actitud de un corazón que ve en el adversario a un hermano con el cual dialogar. Es también el abrazo a un pueblo que ha votado con esperanza a su gobernante.
Milei también ha evidenciado una búsqueda espiritual en su acercamiento al judaísmo. Es positivo y poco común en quienes profesan su fe en la idolatría racionalista del mercado. Puede llegar a iniciar una instancia superadora de la actual ideología tecnocrática que prescinde de la dimensión trascendente de la persona y la sociedad.
Ojalá que Milei ... “se cuide de la levadura de los Herodes de este mundo” (Mc 8,15) y descubra que el pan se multiplica cuando se pone en común lo que se tiene, ya que el milagro de multiplicar panes, no deriva de la magia del mercado sino los talentos multiplicados con solidaridad (Mc 8, 14-21).
Este abrazo es un ejemplo para un mundo necesitado de paz y diálogo de verdad. Anhelo que suceda aquello que dice “Rick” al gendarme, al final de Casablanca: “presiento que éste es el comienzo de una hermosa amistad”.
El clericalismo es el motor de esta ideologización de la fe...sus frutos son las iglesias vacías de Pueblo, la división entre hermanos y el desinterés por los “Bienaventurados” del Reino de Dios (Lc 6,20).
El Cristianismo es la mayor apuesta por los pobres de la historia. Su reducción a ideología eclesiástica, es la mayor traición (Mt 25). Es la luz que no ilumina y la sal que se ha vuelto sosa. (Mt 5,13). Los problemas de la gente no son las internas eclesiásticas por el poder.
A pesar de 10 años proféticos de un Papa providencial, vemos todavía muchas expresiones de una parte de la iglesia blindada en su ideología clerical que no lo escucha y lo desprecian. Lo han elegido para que salve la iglesia de la extinción, pero ahora no quieren pagar ningún costo ni renunciar a ningún privilegio ancestral y apelan a la murmuración y la calumnia para desacreditarlo.
Esas formas de tradicionalismo fundamentalista de ser iglesia, ya no se las reconoce en el pueblo. Francisco en cambio, es reconocido aún por inmensos sectores de la humanidad que estaban alejadas y sin pastor (Mt 9,36).
Evangelii Gaudium advierte del riesgo de separar la realidad de la idea, refugiándose en la palabrería, la imagen, el sofisma. Si la realidad es superior a la idea, nuestros proyectos no pueden ser solo formales manipulaciones de la realidad.
La idea, en Tomás de Aquino o Pascal, es deudora de la realidad, percibida con el “corazón” que ama, “intus legere” y que capta que «todo está relacionado, conectado» (LS 16; 117; 138), se integra a un poliedro de sentido.
Jesús no se fija en nuestra ideología, que tener siempre la tenemos, sino que su Amor va más allá y hace de nosotros, un pueblo de hermanos.
Pero la Esperanza cristiana está en aquel que, al resucitar, ha vencido a la ideología religiosa que lo condenó. Aquel que, con la fuerza de su Espíritu, teje día a día su Reino de Misericordia entre las guerras de este mundo. Que nos envía profetas, que todos los días nos anuncian desde distintos lugares y culturas, el Evangelio del amor y la compasión, para cambiar el mundo.
La fiesta de Reyes no puede transformarse en otra excusa para el consumismo enfermo de nuestra sociedad, debería ser la fiesta de la solidaridad con el niño Jesús en el pesebre, quien diría años después: “tuve hambre y me disteis de comer… (Mt 25). Si queremos celebrar cristianamente Reyes, ya sabemos dónde está de verdad el niño-Dios.
vivimos en sociedades donde la sabiduría es reemplazada por la información o “infocracia” ... Ya no parecemos sociedades, sino multitudes de tribus e individuos perdidos en la soledad del sin sentido, sin estrellas que nos inspiren desde el firmamento. Un Gran Hermano maneja desde las pantallas nuestros destinos sin pueblo y sin historia. También nos regala “minutos de odio” para echar la culpa a “otros” y vivir en permanentes guerras. (G. Orwell, 1984)
Navidad y Reyes son el nuevo relato que busca congregarnos fraternalmente junto al fuego, reyes y pastores, universal, sin exclusiones, compartiendo. Estos Reyes no buscan maquiavélicamente “dividir para reinar”, sino “servir para unir”.
“Reyes” es una invitación a ofrecer nuestros dones al Dios pobre de Belén, que vive entre los sufrientes del mundo. Tejer con ellos una nueva civilización donde todos aportemos lo que somos y tenemos para formar una familia, un Pueblo de hermanos...
"Mi oración al comienzo del nuevo año es que el rápido desarrollo de formas de inteligencia artificial no aumente las ya numerosas desigualdades e injusticias presentes en el mundo, sino que ayude a poner fin a las guerras y los conflictos, y a aliviar tantas formas de sufrimiento que afectan a la familia humana". Francisco
El paradigma tecnocrático expresa una prometeica autosuficiencia que conduce a desigualdades desmesuradas y la acumulación del conocimiento y la riqueza en manos de unos pocos, destruyendo la democracia como ideal de vida y la convivencia pacífica.
El respeto fundamental por la dignidad humana rechaza que la singularidad de la persona sea identificada con un conjunto de datos. Los algoritmos no deben determinar lo que entendemos por derechos humanos, compasión, misericordia o que eliminen la rehabilitación de una persona.
Este discernimiento ético y jurídico cuyo fin es un mundo más justo y humano, debe escuchar la voz de todos, incluidos los pobres y marginados que suelen quedar afuera de los procesos decisionales globales...y son los primeros en morir en los campos de batalla.
Resulta paradójico y cruel que un día en que se recuerda tanto dolor, sirva para hacer bromas de todo tipo. Las “inocentadas” diluyen y disfrazan una tragedia moral que continúa. La exaltación de la risa en base al engaño en vez de recordar que debemos proteger la inocencia de los más vulnerables en nuestra sociedad, expuestos tempranamente al mal ejemplo y vicios de una sociedad decadente.
Los santos inocentes han ganado su santidad fuera de los templos, en los desprotegidos caminos de la vida real, ajenos a las cómodas seguridades de la clerecía y los opíparos herodes…que no tienen idea del sufrimiento ajeno. Reducirlos a estampitas litúrgicas es casi un atropello, una manipulación interesada de su sacrificio para ponerlo al servicio de una institución que tantas muestra de abuso y pederastia sigue dando.
La educación es siempre la herramienta para lograr un cambio en sus destinos, más desgraciados aún. La educación de los que viven en la opulencia occidental...para que incorporen en sus mentes la preocupación samaritana por el que sufre...una buena educación para que los que no tienen futuro, para que puedan construir uno en sus malparidas vidas.
... todas las sociedades y la sociedad global hoy más que nunca, viven esta tragedia que nace del corazón del hombre herido por el pecado de la soberbia, de sentirse dios por sobre los demás...el niño Dios nos invita a encontrarlo en todos los santos inocentes que el mundo oculta en las periferias.
Los pobres son los “ángeles” que Dios nos envía para anunciarnos que ha nacido el Salvador. Ellos son la estrella en el firmamento de la vida que conduce a los 3 sabios de Oriente a reconocerlo y ponerse a su servicio con todos los talentos recibidos y multiplicados.
Pobre es el que ha dejado de pertenecer o aquel a quien los sistemas civiles o religiosos nunca le dejaron pertenecer. Aquel a quien se le niega una familia, una sociedad, una comunidad religiosa y un pueblo, no se lo invita ni se lo acoge…porque no tiene “con qué pagar”
Así son las Bienaventuranzas (Lc 6, 24), de este niño que nace: proclaman la grandeza del Señor (Lc 1,46) en los humildes. Pero también los “ayes” por los que serán “derribados de sus tronos” de felicidad, a costa de otros. Jesús es signo de contradicción, no el almibarado niñito de disney con elfos y papás noeles que mercantilizan todo.
Hoy es el día en que las víctimas de todas las inquisiciones y los perseguidos por practicar la justicia (Mt 5,10) pueden comenzar a ver la luz. Dios se ha hecho humano. Ha tomado partido por las víctimas de la historia e invita a los inquisidores a convertirse.
Dios no nace donde se exalta el lujo, por más que nunca falten clérigos que ofician de capellanes al servicio litúrgico de los poderosos, que hasta "la religión" pueden comprar. Les están mintiendo, son falsos profetas (Mt 7, 15) por más que se embadurnen de latines, ornamentos antiguos y celibatos artificiales....y los consuelen con meditaciones desencarnadas y alguna beneficencia para "tranquilizar el alma".
María cantó con alegría el reconocimiento de Aquel de quien provienen todos los talentos y también cuál era la lógica por la cual Él da talentos: para “derribar a los poderosos de sus tronos y enaltecer a los humildes, colmar de bienes a los bienaventurados hambrientos y despedir a los ricos epulones con las manos vacías…”(Lc 1,46)
En esta mujer de Pueblo, nombrada nuestra madre al pié de la cruz, nos sentimos comprendidos. Eso se llama"personalidad corporativa", es la que el pueblo reconoce en algunos de los suyos como lo más representativo, lo más esencial de lo que son y lo que aspiran llegar a ser.
María fue Inmaculada para amar, no para regodearse en una característica extraordinaria. Tampoco es una superheroína a lo Marvel, con poderes extraordinarios para combatir el mal. Es humana, plenamente humana, no hace magia. María hace cristianismo, que se teje en la cotidianeidad
Un pedido final: inviten a la María real, al Sínodo. No la que han petrificado en estatuas y devociones domesticadoras. Escuchen a las Inmaculadas del Pueblo, las que sufren por amar, las que lo representan y ya colaboran en su salvación más allá de las instituciones e ideologías.
En una cultura inmediatista, de “memoria de pez”, no hay tiempo para la esperanza, que es una “slow food” para el espíritu. Ni para proyectos sociales inclusivos a largo plazo. Lo que vende es el entretenimiento inmediato, la emoción pasajera. El compromiso a largo plazo parece una atadura alienante y las personas, reducidas a cosas, son descartables.
La sinodalidad puede ser una caja de Pandora del Espíritu Santo...concebida para algunos retoques pastoralistas, puede dar vuelta la historia de la Iglesia con las propuestas que le preocupan a la gente y no con las mismas recetas de siempre.
Socorrer al prójimo no es una “pérdida de tiempo”, es el sentido de la eternidad que nos sorprende y preocupa. Porque si la espera y el caminar no son samaritanos, es que estamos siempre en el mismo lugar, pudriéndonos como agua estancada.
La cultura del encuentro del Evangelio implica tiempo y maceración. Las Bienaventuranzas son el mapa de esta espera humanizadora, la promesa del triunfo del Amor de Aquel que lo dio todo en el Pesebre y la Cruz para que vivamos intensamente.
En el día de su Venida gloriosa, Cristo no preguntará si somos católicos, ateos, del atletic, socialistas, neoliberales, etc. Todo eso podrá habernos servido o no en la tarea. Él solo sacará a la luz las decisiones de nuestro corazón con nuestros hermanos necesitados. En la tarde de la vida, seremos juzgados en el amor.
¿Cuándo no te asistimos? ¿Cuándo te dejamos tirado en el camino mientras que un samaritano, alguien que “no es de los nuestros” te ayudó?, ¿cuándo te esquivamos incómodamente en los millones de Lázaros del mundo mientras nos abrazábamos "convenientemente" con Epulón y sus cómplices?
Las superestructuras religiosas son criticadas por José María Castillo por no favorecer el Evangelio…porque no se fundan en Él sino en una estructura clerical cómplice de los “sistemas que matan”. Confunden. Son falsos ídolos que distraen la atención de lo esencial...También D. Bonhoeffer, desde la cárcel, hablaba de un «cristianismo sin religión». Decía, «Jesús nos llamó, no a una nueva religión, sino a una nueva vida». Pablo VI rescataba su cristianismo y su definición de «Jesús, hombre para los demás»
Jesús sacia la sed de un “nosotros” que comienza por los más humildes, haciendo de seres inhumanizados por el individualismo, una familia de misericordeadores. Pueblo es la multitud dispersa que toma la "forma amoris": “Ustedes antes ni siquiera eran pueblo, pero ahora son pueblo de Dios; antes no habían recibido misericordia, pero ahora ya la han recibido. (1 Pd 2, 10)
El intento por hacer desaparecer la categoría Pueblo podría llevar a eliminar la palabra “democracia” —es decir: el “gobierno del pueblo”—. ... si no se quiere afirmar que la sociedad es más que la mera suma de los individuos, se necesita la palabra “pueblo”. (FT 157)
"Ser Pueblo" vence la soledad y enriquece la vida... es un proyecto común a largo plazo...abierto e integra diferencias en torno a un sueño colectivo...contrario de un proyecto tecnocrático que subsume el ser humano a mero consumidor y lo hace presa de un individualismo competitivo feroz.
Hay otros grupos sociales que, si bien pertenecen al pueblo por sus parámetros económicos y laborales, quieren separarse de él porque se sienten con una superioridad y racismo cultural...son el famoso "medio pelo" estudiado por A. Jauretche: “Éste se esfuerza por aparentar un estatus superior, haciendo el ridículo de no afirmar su personalidad sino a simular situaciones falsas que ocultan su realidad, adoptando pautas que corresponden a otro grupo”
La Doctrina Social de la Iglesia nunca dirá por quién votar, pero ilumina desde la fe... Nadie es la encarnación perfecta del Evangelio, ni los partidos políticos ni siquiera la Iglesia que está a su servicio. Cuando la institución eclesial ha puesto las manos en el fuego por alguno, ha salido muy mal parada porque “una cosa es prometer y otra realizar” … Imagino la pesadilla que ha de ser para Francisco aguantar que tantos fariseos se cuelen para hacerse una foto con él... y así generar confusión para sacar más votos.
la crítica al paradigma tecnocrático de estos populismos no basta. Hace falta cambiar el corazón ya que éste tiene una tendencia constante al egoísmo, a encerrarse en la inmanencia de su propio yo, de su grupo, de sus intereses mezquinos... bajo diferentes modalidades a lo largo de la historia
El Papa pide una teología encarnada, al servicio de la Iglesia y del mundo con sus heridas. Pide un cambio de paradigma de la teología, una “inflexión”, no simplemente un “mejoramiento”, “algunas correcciones” …para que todo siga igual. Los motivos que la animaban hasta ahora, tienen que ser revisados. Esto hace suponer que la teología, así como está, no sirve para mucho y es usada como sostén de ortodoxias y ortopraxis incorrectas.
Francisco ha llegado a la Academia… para “hacer lío”. Para “traer fuego” No pretendamos que esto pase sin pena ni gloria. Los grandes teólogos que dejaron huella en el pensamiento cristiano no fueron aburguesados amanuenses cómplices del establishment de su tiempo. Ellos revolucionaron el pensamiento desde el Evangelio
Al Dios que se encarnó en la historia y en un pueblo, solo podemos seguirlo en la realidad. Esto requiere reflexionar la historia cambiante a la luz de la Revelación. No basta la mera “repetición de fórmulas abstractas del pasado". El poliedro de la historia se enriquece continuamente con el pensamiento complejo del hombre de fe que dialoga con el mundo y está a su servicio.
La tarea del teólogo no es de laboratorio o escritorio. tendría que ser algo semejante a eso que en el mundo se conoce como "intelectual comprometido". Se hace teología a partir de una actitud profética, para producir una «revolución cultural valiente».