El mensaje navideño del Patriarca de Bagdad de los Caldeos, dirigido a cristianos y musulmanes, es “un llamado para todos a vivir como hermanos”
La esperanza es que el Jubileo elimine las “causas de conflictos destructivos y tragedias de injusticia, avaricia, corrupción y negligencia” para lograr “crear equilibrios, una armonía estable y seguridad entre los pueblos”
"Nosotros, los cristianos, tenemos relaciones amistosas con chiitas, sunitas y otros grupos religiosos. Hemos trabajado para derrotar el odio. El problema no son los líderes religiosos, sino los políticos"
"La religión se convierte en un instrumento político y no en una relación libre de amor con Dios. Por ello, siempre pido que se separe la religión del Estado. Son dos realidades distintas. La religión es para los individuos y el Estado es para todos. El Estado no debe tener una religión"