Responder a la “llamada” resulta "transformador e invita a vivir con autenticidad, compromiso y plenitud". Unas llamadas que no son sólo para la vida religiosa, o el sacerdocio, sino también para el matrimonio, para la vida social, para la transformación de la sociedad a través del mensaje de Jesús
"Aquí no hay actores de primera o de segunda, todos somos el pueblo de Dios, con diferentes carismas, dones... Queremos ofrecer una visión 360 grados, que cada cristiano es único e irrepetible, y está llamado a contribuir a un mundo más humano, más justo y más fraterno"
Son las historias de Pilar, Montse, Litus, Pedro, Diego, Carmen y Alberto, que durante años respondieron "a llamadas equivocadas" pero finalmente acabaron por responder al plan que Dios tenía para ellos