La estructura sanitaria abierta hace ocho años por las Hermanas de la Caridad de Santa Juana Antida Thouret en el centro de Camerún atiende a una población exhausta por la malaria, la desnutrición y la tuberculosis
Su directora, sor Christine Richard, agradece a los benefactores por su apoyo: "La pobreza es, con mucho, la plaga más dramática, en Ngaoundal como en todo Camerún"
La pobreza, pero también la plaga de los curanderos, hacen del hospital el lugar de desembarco cuando ya es demasiado tarde para sobrevivir, y a menudo, además, después de gastar el dinero en los brujos, a los enfermos no les queda nada para pagar los honorarios
"Nuestro hospital se construyó gracias a la ayuda de varios benefactores – concluye – y entre ellos se encuentra el Grupo India, sin el cual no habríamos podido comprar maquinaria, ni hubiéramos podido construir algunos edificios y el pozo, que nos permite responder a otra emergencia importante, la dramática necesidad de agua"