Según algunos observadores del conflicto, se ha creado una situación peligrosa en la que quienes tienen la llave de la seguridad regional y la reconstrucción de Gaza son los países que apoyan a Hamás, lo financian y lo han defendido a lo largo de los años, es decir Qatar y Turquia.
Por eso es necesario poner de relieve quiénes no estaban allí: Arabia Saudí y Emiratos árabes....Es una declaración política clara y rotunda. Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos dejaron claro de antemano que su participación en el plan de rehabilitación de Gaza se basa en una simple condición: desarmar a Hamás y expulsarlo de Gaza como movimiento político y militar.
Poco después del inicio de la aplicación del acuerdo, ya están llegando informes desde Gaza: Hamás ha vuelto a demostrar su poder, amenazando a la población, eliminando a miembros de las milicias que se crearon con la ayuda de Israel e intentando tomar el control de los mecanismos de distribución y ayuda.
¿Y si Hamás no se desarma y sigue gobernando Gaza? Y si depone Hamás las armas y transfiere el control de Gaza a otros. (¿A quién exactamente? ¿Alguien lo sabe?). Tiempos de mucha incertidumbre y zozobra.