"Esta impotencia ante las situaciones que nos desbordaban no nos han llevado a la desesperación, nos hemos apoyado en la fe y la esperanza, como los únicos faros ante lo que nos parecía injusto e incomprensible"
"Desde la ventana del hospital, los días eran interminables y las noches eternas. Y las noticias de Alemania cada vez peores. Y vinieron las semanas de convalecencia, de zozobras, de impotencia, de dudas…Tan solo la oración compartida nos sostenía"
"El fallecimiento de Fernando, el pasado mes de julio, después de un año de lucha contra el cáncer, ha sido un golpe terrible. Es inimaginable la muerte de un hijo. Lo peor que le puede pasar a unos padres, suele decir la gente"
Me acaban de anunciar la muerte de D. José Bellvis, sacerdote de la Archidiócesis de Valencia. Una noticia esperada -dada su enfermedad- pero que nunca me hubiera gustado que se materializara. Esta es una de las veces en mi vida que mas me cuesta escribir, pero que necesito expresar lo que supone la desaparición de “Pepito” para todos sus paisanos, entre los que me cuento y para sus condiscipulos sacerdotes.
Pepe Bellvis era un hombre absolutamente libre. Era una de las características más notables de su personalidad. No se sentía condicionado por muchas de las cosas que la mayoría de la gente acepta. Tampoco la ambición por hacer carrera eclesiástica estaba en su pensamiento. Era un hombre sencillo, que nunca miraba con altanería a nadie. No le costaba ponerse al nivel de la gente sencilla, porque así era él...
Una vida fecunda al servicio de la Iglesia y de los hombres, en un ámbito muy particular el del derecho, pero al que el sabía ponerle el humor y la socarronería valencianas.
Pepe has sido un buen hombre y un buen sacerdote. Descansa en paz, con el cariño, el reconocimiento y el agradecimiento de mucha gente.
En esta España nuestra, bien situada en el “ranking” de las naciones ricas, en estas circunstancias aparecen los muchos descosidos que año tras años los informes de muchas organizaciones nos recuerdan. Todavía existe pobreza severa, la que pasa hambre y muere de miseria. Así de claro. ¿Cómo estarán pasando estas familias este encierro? ¿Y, esos ancianos que viven solos en la España vaciada o que se sienten amenazados en las residencias? ¿O esas familias que conviven muy estrechamente en pocos metros cuadrados?
Por eso, en estas circunstancias, para los creyentes, Dios está en todas esas acciones - de creyentes o no creyentes- que cada día, miles de hombres y mujeres, directa o indirectamente están trabajando para que los más vulnerables no sucumban a la crisis y sus corolarios.
Por lo tanto, Dios, entremezclado con muchas otras cosas, está en la inteligencia de ese científico que busca la vacuna; en los que están imprimiendo mascarillas, en los que traen la compra a personas necesitadas, en el camionero mueve mercancías para que todo siga funcionando…en tantas y tantas situaciones.
Una vez más, lo que está en juego es encontrar una respuesta razonable y compatible con la fe al eterno problema del mal, del sufrimiento y de la muerte.
¿Dónde está Dios? La respuesta es simple y compleja al mismo tiempo. Dios está donde siempre ha estado: con el hombre y por el hombre.
Estas afirmaciones, a aquellos que han perdido un ser querido en esta situación, o sienten el miedo y la amenaza del “virus” o llevan mal el encierro, les puede parecer una frivolidad.
Pero leer la acción de Dios, en clave de fe, no es algo teórico, sino existencial. Lo único que sentimos muchas veces es su silencio. Jesús también lo sintió. “Padre, si es posible, que pase de mí este cáliz; mas no se haga mi voluntad sino la tuya”. Nos debemos preguntar: ¿Qué imagen tenemos de Dios? ¿Qué esperamos de Dios? ¿Quién es Dios para nosotros?
La primera que Dios siempre respeta la libertad del ser humano. Y esto que es un postulado esencial tiene un coste, ya que al encuentro de eso sale la intensidad de la situación por la que nos dirigimos a Dios. Y lo segundo. La mayoría de las situaciones por las que nos dirigimos a Dios son obra de la libertad humana, paradójicamente en esa misma libertad está la solución, de acuerdo con los niveles de responsabilidad de cada uno.
En conclusión, como decía mi buen amigo, Eloi Leclerq, que fue prisionero en el campo de concentración de Dachau, y que vio morir a miles de seres humanos, “allá donde todo grita la ausencia de Dios, Dios esta muy presente”. Por eso, a pesar de todo, mantengamos la esperanza viva.
En estos momentos de incertidumbre y zozobra son tantos y tantos los colectivos que están contribuyendo a la normalización de nuestras vidas, que es bueno agradecérselo.
Pero también a otros, los periodista, que están al pie del cañón y nos actualizan en cada momento las noticias, y puntualmente cada mañana nos dejan en los kioskos su trabajo.
También a los maestros y personal de administración y servicios. Es lo que ha hecho una madre de un colegio muy especial de Málaga
Confiemos en que la ciencia dará ese pasito más para encontrar una solución óptima a esta crisis. Pero al mismo tiempo que confiar en la ciencia, acompañamos nuestra esperanza con la oración por este mundo tan frágil, por las víctimas, y por todos aquellos que cada día se juegan la vida cuidándolas.
¡Como si estuviéramos en el Arca de Noé! Debemos aportar capacidad de organización, diálogo, imaginación, creatividad y perdón, para no convertir nuestros hogares en un infierno adicional al que existe a nuestro alrededor, por las tensiones y las crisis que nos pueden aquejar.
Desde nuestras casas podemos trasmitir fe y esperanza en esta situación tan terrible a todos los que por medio de las redes sociales, o el teléfono -también se agradecen las llamadas- están en contacto con nosotros. La Iglesia doméstica en acción.
¿Se ha roto de alguna manera el canal de comunicación entre Benedicto XVI y el Papa Francisco? ¿Estaba al tanto el Papa Francisco de esta publicación y su contenido? ¿Y de la preparación del texto por parte del Cardenal Sarah y Benedicto XVI? ¿Ha sido un aviso al Papa Francisco por parte de ciertos sectores de la Curia antes de la publicación de la Exhortación? ¿Alguién ha podido filtrar el borrador de la exhortación? ¿O el libro ha sido escrito solamente en base al texto final del Sínodo?
Muchos párrocos, durante el tiempo de Adviento, truenan desde los púlpitos con razón para que no perdamos de vista lo esencial. Algunos braman contra todo lo anterior. El objetivo es que los creyentes no pierdan de vista lo esencial.
El deseo del Papa es "celebrar la memoria del Niño que nació en Belén y quiero contemplar de alguna manera con mis ojos lo que sufrió en su invalidez de niño, cómo fue reclinado en el pesebre y cómo fue colocado sobre heno entre el buey y el asno"
Si perdemos de vista estas coordenadas la Navidad se convertirá solamente en una más o menos bonita fiesta de encuentros y regalos, con muchas luces y colores, muchas comidas, mucho de todo…, pero Jesús, nacido en Belén, será el gran olvidado. No estará allí.
El pan, el vino y el amor de María deben estar presentes siempre que recordemos a Jesús
Tenía muy claro que el acercamiento intelectual a la Biblia terminaba necesariamente en el Pueblo de Dios. Sabía que la Sagrada Escritura no es sólo para el gozo personal, sino para ofrecerla a la comunidad eclesial...
Es vergonzoso que personas que afirman esas barbaridad aspiren a dirigir lo público. ¡Qué miedo! Haga honor a su apellido, y retírese unos días para reflexionar…
Desde el 7 de abril, el legado de san Oscar Romero estará muy presente en esta Iglesia de san Juan Bosco, y su voz, alentando a los más pobres, se oirá de nuevo.
Los candidatos de Compromís, PP, PSOE, Ciudadanos y València en Comú-Podemos se someten a las preguntas de 30 alumnas/os desde 5º de Primaria hasta 1ª de Bachiller
El objetivo es apoyar a los sectores más moderados del Islam, situando esos encuentros como el paradigma de una forma de trabajar conjuntamente por las grandes causas de la humanidad: el hambre y la pobreza, pero sobre todo el tema de la paz y el terrorismo
Por supuesto sentimos vergüenza y dolor por todo lo sucedido, pero tenemos que recuperar la credibilidad perdida, en nombre del mensaje de Jesús, que todos llevamos en vasijas de barro. Esta no es la Iglesia de los pederastas, es la de Jesucristo.