"La invasión de las plataformas y las series va erosionando no solo la calidad de los guiones sino también el estilo cinematográfico, la estética que lo acompaña y la veracidad de las interpretaciones"
"Aunque entre tanta producción mediocre siempre surgen flores apreciables que muchas veces son pequeñas producciones que siguen teniendo a viejos cineastas como protagonistas"
Concluye la XX edición de la Muestra del Cine Espiritual de Cataluña, organizada por la Dirección General de Asuntos Religiosos de la Generalitat, con la intervención del Director General del Departamento, Carles Armengol y Esteve Camps, Presidente delegado de la Junta Constructora de la Basílica de la Sagrada Familia.
Veremos como trasfondo las diversas caras del mal y la manipulación con la que éste actúa para destruir.
Asentada en tres actuaciones memorables: De Niro, DiCaprio y Lilly Gladstone.
El espectador recibe la “insulina” en dosis pacientes para ir matando, poco a poco, cualquier inocencia sobre la condición humana.
El magnífico final teatral, donde el mismo director interviene, viene a ser una lamentación. La bondad se retira por el foro y en el espectador queda el lamento.
Y allí y entonces la nostalgia se vuelve pascua, un paso- tránsito, en un abrir y cerrar de ojos. Un testamento: cada cual debe buscar su espacio-tiempo para decir A-Dios. O al menos hasta luego
El tono en este caso es profético casi un grito ante el riesgo de un punto de quiebre: el mundo que nos acoge se va desmoronando” (n.2). Nace de una urgencia “con el paso del tiempo advierto que no tenemos las reacciones suficientes” (n.2). Denuncia un pecado estructural (Texto de los obispos africanos n.3) que amenaza la vida. Y exige una respuesta integral (n.60) de carácter ético, cultural y espiritual (n.24)
Lo nuevo es que adquiere tonos de la apocalíptica. “Ciertos diagnósticos apocalípticos suelen parecer poco racionales o insuficientemente fundado” (n.17). Pero asume una frase rotunda de un texto escrito en 1900. “Cabe repetir hoy la ironía de Soloviev: «Un siglo tan avanzado que era también el último»” (n. 28). El giro supone que cuando se pierde la confianza en la respuesta humana el creyente se vuelve a Dios, garante de la creación.
Modelo actualizado de resistencia desde una fe revestida de ideología conservadora de tendencias fundamentalistas.
Como cine de inspiración espiritual resulta problemático. Colocado en las trincheras de la guerra cultural asume una preocupante condescendencia con la violencia en la defensa de la fe, que ya habíamos visto, de forma más moderada, en películas de narrativa similar, como Cristiada (2013) de Dean Wright.
Esta propuesta de confrontación y resistencia, incluso violenta si fuese necesaria, y que además se presenta bajo capa de heroísmo mesiánico resulta muy preocupante porque supone una lectura de tendencias teocráticas.
Y la insistencia en presentar cualquier pasado como mejor, supone una interpretación tradicionalista que difícilmente es compatible con asumir evangélicamente los cambios que emergen de los signos de los tiempos a pesar de su ambigüedad.
"La democracia garantiza su solvencia no solo con el gobierno de las mayorías elegidas sino en la medida que garantiza la integración de los más débiles"
"En una sociedad que legalmente excluye a muchos, los que votamos adquirimos la responsabilidad de decidir sobre los que no pueden decidir. Las dinámicas de la ciudadanía, del trabajo o de la vivienda siguen descartando"
"El voto ético se define desde un nosotros cada vez más amplio que apuesta por la acogida frente al cierre, por la mesa compartida frente a las fronteras, por el futuro del horizonte, frente a las pasiones del presente"
Si el referente, ya clásico, de la vida de clausura en el cine fue “El gran silencio” (2005) de Philip Gröning, estamos ante una obra que podría titularse “La Palabra tras el gran silencio”. Una obra que, si todo va bien, se puede convertir en un nuevo clásico.
Lo más sugestivo de “Libres” son las confesiones de las monjas y monjes. Este género tan agustiniano de confesar la vida, aquí se realiza en un grupo de personas cuya principal renuncia y reserva es su sigilo, para dejar sitio al que es Presencia silenciosa.
En los tiempos que corren, un documental así es también, como se llega a decir una monja de la vida monástica, una zona verde. Donde se puede respirar “el aire de la almena” y que “este aire de amor refrigera y recrea al que arde con fuego de amor" (Juan de la Cruz). Busca un tiempo de silencio para ver esta propuesta. Quizás te encuentres con lo inesperado. Y lo agradecerás.
"La autenticidad de las convicciones del papa Francisco se muestra es su disponibilidad a salir del Vaticano, en terreno 'neutral', para tener un encuentro muy personal con diez jóvenes"
"El Papa afronta este reto en condiciones que pocos líderes políticos, sociales o religiosos aceptarían. El resultado puede llevar a que muchos estando de acuerdo o no reconozcan el sentido de la oferta cristiana"
"Los jóvenes han sido seleccionados desde sus experiencias. Desde una víctima de abusos en su infancia hasta una feminista creyente, una exmonja que ha abandonado la fe a una joven miembro de las comunidades neocatecumenales, una joven homosexual a un chico ateo"
"El Papa responde escuchando. En mi opinión, su discurso menos convincente es el que afecta a temas en torno a la mujer en la Iglesia"
Convocan más de 40 diócesis. El título “Levanta la mirada” pretende aunar tres mensajes. La disposición a alzarse que tiene que ver con una fuerza que viene de lo alto. Para reconocer esta presencia, la mirada tiene que elevarse hacia Dios y a la vez que adentrarse en el interior. Ello implica educar la forma de mirar