"Dios no envió a su Hijo para condenar al mundo… El amor nos comunica siempre vida, ilumina nuestra esperanza, recrea todas las cosas y nos conduce en la verdad a la plenitud de nuestra existencia"
"Siempre hay que aguardar con confianza lo que Dios tiene programado para cada uno de nosotros y dejarnos conducir por la manifestación del Espíritu Santo"
"El tercer domingo de pascua encontramos a unos discípulos que van de regreso a su pueblo porque lo que había sucedido no era como ellos habían pensado y esperado. Los discípulos de Emaús habían dejado el camino de la trascendencia de la fe"
Hacer el recorrido de la Pasión de nuestro Señor Jesucristo según el evangelio de Mateo trae a nuestra mente las palabras que Simeón dirigió a José y María en la presentación de Jesús en el Templo: este niño ha sido puesto para que queden al descubierto los pensamientos e intenciones del corazón
En este domingo tercero del tiempo de cuaresma vemos que el pueblo muere por la sed en el desierto y clama y pide que se sacie su sed; Jesús sentado en el brocal del pozo, le pide a la mujer que le dé de beber
Jesús nos llama a ser hermanos, a formar comunidades que sean sal de la tierra y luz del mundo en gestos de amor que hagan visible nuestro hogar fraterno