Con Francisco, la hagiografía (estudio de la santidad) se está "desclericalizando", "desacartonando" y volviendo a ser patrimonio de la experiencia de la Iglesia total, llamada "Pueblo de Dios"
Los santos han penetrado en la "lógica de Jesús", son constructores de bien común y sociedad, no meros obsesivos de una perfección espiritual egoísta y aislada.
Sinodalidad y movimientos populares son dos hitos de Francisco para vivir la plenitud del cristianismo como Pueblo de Dios y vencer el individualismo deshumanizante de nuestro tiempo.
En "Gaudete et exultate" propone una renovada santidad para nuestro tiempo. Lamentablemente tal escrito ha espantado a muchos sólo por mencionar la palabra "santidad", tan abusada ideológicamente por el tradicionalismo obsoleto. Pero no podemos dejar un concepto de hondas raíces cristianas en manos de grupetes tan miopes.
Estos santos, "que no son de los nuestros", muestran el amor de un Padre por salvar a todos y sale a invitar a todos a los caminos (Mt 22,9). Ellos evidencian nuestra poca "eficiencia" en aprovechar "la plenitud de los medios de salvación".
Si la Iglesia ha de renacer como posibilidad de Pueblo de Dios es siendo "hospital de campaña" entre los lastimados que el mundo descarta. Allí Jesús se encarnó para siempre con sus santos, que no lo encierren en ortodoxias de biblioteca o rituales pomposos. Si nuestros templos están vacíos, es que no están donde deben estar, con Jesús, en su Pueblo de periferias humanas, junto a los santos de verdad.
“Felices ustedes ... porque tuve hambre y me dieron de comer…” No es una simple invitación a la beneficencia... ilumina el misterio de Cristo, y nos invita a descubrirlo en los pobres y sufrimientos ( GE 96).
Teresa no estuvo sola …Para hacer un santo hace falta una tribu entera…un Pueblo de Dios.
En esta época de nuevos fariseísmos, Teresa desconcierta con su actitud “antimeritocrática”: “compareceré delante de ti con las manos vacías, pues no te pido, Señor, que lleves cuenta de mis obras…" Todo lo que somos y hacemos no sale de la nada, sino de un don anterior...
La mentalidad burguesa es sumamente egoísta y conservadora. Sólo busca justificar y mantener su status quo en el que está cómodo con su grupito. Por eso no arriesga, no se excede, mientras que el amor siempre es salir y arriesgarse al compromiso con otro hasta dar la vida.
El amor a Jesús, si es completo, implica el choque con los poderosos de este mundo y de esta iglesia, con los fariseos de la ley, con los Herodes y los ricos epulones que se creen muy seguros y para quienes nada debe cambiar. Sino sería una droga molona que nos hubiera paralizado en la época de los romanos.
El cristianismo, cuando es auténtico, “hace lío” y genera cambios personales y sociales, espirituales, económicos, políticos, sociales, etc. Es un motor de la evolución de la sociedad humana e incluso de la Iglesia y la religión.
El caminito de Teresita no requiere que para amar a algunos, tenga que odiar a otros. El precio del amor a algunos no puede ser el odio a otros, por eso no es ideología, es cristianismo. Es entrega, no posesión.
La preocupación de Teresita por los demás adquiriría hoy otra dimensión contextual con los datos que poseemos sobre la pobreza, la injusticia, la tecnología, etc.: nos llama a vivir una misma esencia con una nueva síntesis.
es necesaria una búsqueda de una nueva relación fe-mundo... algo esencial en el cristianismo...que impulse la evolución de la humanidad hacia otra realidad social más intensamente vivible para todos. Una nueva relación, esta vez de servicio como pidió Jesús y no de lucha por el poder según Maquiavelo.
la Iglesia ha perdido atractivo como configuradora de pueblos e historia. Del buscar el Reino de Dios y su Justicia, como nos pide Jesús, ha pasado a esconderse en un nuevo pietismo y autorreferencialidad sin Pentecostés, aquello que Von Balthasar estetizaba como una “huida del mundo hacia arriba” y que es antítesis de lo “católico...Se ha contagiado del “individualismo” y desinterés por el hermano de la sociedad consumista, el eje del problema ético de nuestra era.
Las teologías de la liberación fueron un gran intento de esta respuesta social de la fe ante el “pecado estructural del mundo” ...Quedan en la memoria sus profetas...y tarde o temprano se buscará nuevamente sus reliquias purificadas que guíen una nueva era de compromiso social y sobriedad compartida con los humildes de la tierra.
somos persona cuando tomamos partido por el Bien común, cuando elegimos socialmente, trascendiendo el contorno de nuestro grupo...
Francisco rescata de Teresa del niño Jesús, que era una mística "de síntesis", que “no entendía su consagración a Dios sin la búsqueda del bien de los hermanos"...con un sentido integral, que abraza la totalidad de la existencia concreta y se aplica a nuestra vida entera...(Francisco, C’est la confiance)
Aldous Huxley fantaseaba en su distopía “Un mundo feliz” con ese tipo droga sin consecuencias que era el “soma”... Hoy existen drogas que anulan la percepción de la parte de realidad las “espiritualidades” narcisistas de autoayuda que nos evaden de la sociedad y de la realidad al ignorarlas o negarlas. Parecen más “naturales”, como si hubiera a esta altura, algo “natural” en que no tenga parte el ser humano.
Este paradigma tecnocrático vendría a ser como ..."un modo de entender la vida”, la motivación que está detrás de la actual degradación social y ecológica. Se basa en el optimismo exagerado en el progreso técnico junto con la economía especuladora que lo sustenta y que promete falsamente que solucionará todos los problemas.
No existe una salvación del planeta que no pase por la justicia social. Ecología y justicia social están intrínsecamente unidas. Sin reconocer, ayudar y acompañar al que sufre por causas humanas, como el buenos samaritanos, tampoco hay salida para una naturaleza vivible.
Desde una postura humilde, el cristianismo tiene mucha novedad por dar a la humanidad. El anuncio de Cristo, el Dios encarnado que revela al verdadero Dios y al verdadero hombre, que da sentido a la historia personal y social, al tiempo y la eternidad, al amor samaritano con personas concretas y con estructuras sociales.
Del control eclesiástico y del Estado, se ha pasado, casi sin darse cuenta, al control del mercado omnipotente que, presumido de sus legítimos logros en el campo económico, ha salido a la conquista de todas las áreas de la vida humana en busca del beneficio inmediato y la acumulación sin techo ético...Pero cuando se sustituye a la religión... sin referirse a Dios, estamos en lo que el pueblo de Israel denominó “idolatría”...
la oración cristiana no es una huida del mundo, ni la complicidad mística de élites “cool” con las estructuras sociales injustas. Es una relación con Otro que transforma mi vida personal y social, me fraterniza en su Pueblo, lugar de encuentro con otros rostros, especialmente con los más necesitados, aquellos que han quedado descartados de todo proyecto.
Respecto al auge de muchas formas de meditación hay que discernir las valiosas y milenarias fuentes de las tradiciones de pueblos orientales respecto a su mercantilización reductora por la ideología neoliberal.
el paradigma tecnocrático necesita otra “mano invisible” que sirva como sucedáneo religioso para mercantilizarlo todo. Así han surgido varias formas de una nueva religión del "yo", libre de las cargas de la esfera pública. Una vacuna que inmuniza la natural reacción frente a la injusticia...Si tienes estrés o estás triste, el único “culpable” eres tú.
Estas formas “espirituales” son herramientas para manejar, naturalizar y perdurar los sistemas tóxicos. Su “cambio personal” no cambia nada, posterga. Carece de un cuestionamiento crítico de las condiciones históricas, culturales y políticas que son el caldo de cultivo del sufrimiento social.
Hoy faltan esos misericordeadores poliédricos, que hagan propias las periferias de lo humano y generen Pueblo... O tal vez están, pero es difícil percibirlos en este mar de desinformación adrede.
La libertad sin fraternidad y solidaridad articulados en una sociedad mediante la justicia social, es el canibalismo de los que tienen poder.
Los negacionistas y talibanes del mercado son parias del tiempo, desvinculados a propósito de la sabiduría de quienes nos precedieron. Sus mesías surgen como hongos sin historia de las redes sociales, pero no tienen trayectoria. Han aprendido a manipular las emociones sociales sin presentar credenciales de vida.
Con discursos emocionales cargados de medias verdades y fake news cautivan masas hartas de politiquería y excluídas económicamente. Esto explica que también países muy ricos, pero con gran desigualdad social sean propensos a estos nuevos populismos.
La desinformación es el arma de la colonización populista...los bulos o fake news son uno de los mayores problemas de Internet. Son fabricantes de ignorancia, uno de los mayores peligros para la democracia. Lo que comenzó siendo campañas de las grandes empresas para ocultar los daños colaterales del “progreso”, ha terminado siendo influencia decisiva en elecciones y plebiscitos
Estar unidos en la construcción del Pueblo de Dios, nos da el horizonte hermenéutico y la capacidad crítica para discernir la paja del trigo.
El Reino de Dios es la experiencia del samaritanismo personal hecho sistema, porque las estructuras necesitan ser misericordeadas desde sus periferias omnipresentes.
“Actuar” en la Doctrina social de la Iglesia es seguir este camino liberador de “fraternización” activa, haciendo desde la misericordia, un “nosotros”, un Pueblo de Dios en la historia.
“No escuchemos a los profetas de desventura; no nos dejemos seducir por los cantos de sirena del populismo, que instrumentaliza las necesidades del pueblo proponiendo soluciones demasiado fáciles y apresuradas. No sigamos a los falsos “mesías” que, en nombre de la ganancia, proclaman recetas útiles solo para aumentar la riqueza de unos pocos, condenando a los pobres a la marginación” Jornada Mundial de los Pobres -13 nov 2022- Papa Francisco
Estos talibanes del negacionismo son el asalto al poder de una derecha radicalizada que, en definitiva, es lo más sistema que el que se podría imaginar...su “rebeldía” es despojar al sistema de todo reparo: Estado, verdades científicas, justicia social, la ecología, organizaciones intermedias, los políticos, las iglesias que los cuestionen, etc.
«la política no debe someterse a la economía y esta no debe someterse a los dictámenes y al paradigma eficientista de la tecnocracia». Aunque haya que rechazar el mal uso del poder, la corrupción, la falta de respeto a las leyes y la ineficiencia, «no se puede justificar una economía sin política, que sería incapaz de propiciar otra lógica que rija los diversos aspectos de la crisis actual». (Laudato Si 177)
Bien común, subsidiariedad, solidaridad, el cuidado de la naturaleza y los otros principios de la Doctrina Social de la Iglesia acuñados a lo largo de siglos, son para estos fundamentalismos, “mero comunismo”, al igual que la “justicia social” a la que consideran una “aberración” (Milei).
hablar de “cultura del encuentro” significa que como pueblo nos apasiona intentar encontrarnos, buscar puntos de contacto, tender puentes, proyectar algo que incluya a todos. Esto se ha convertido en deseo y en estilo de vida. El sujeto de esta cultura es el pueblo (FT 216 )
En la sobrevaluada civilización del conocimiento exclusivamente racional y sin lugar para la Trascendencia, que nos prometía progreso infinito y acabar con la ignorancia…han aparecido estos nubarrones imprevistos que reclaman una felicidad y sentido de la vida que esta cosmovisión no ha podido brindar...y le están pasando factura.
Los negacionistas se sienten depositarios de meta-argumentos, de certezas emocionales que descartan escuchar cualquier razonamiento...Ya no hace falta leer ni pensar ni seguir a los maestros. Tenemos “influencers” que nos desenmascaran “la verdad” de todo.
No son un agujero en el sistema. Son el antisistema. Y vienen con una furia fundamentalista que no le interesa el diálogo ni la participación de los demás. Sus líderes mesiánicos , cada vez más votados, encarnan la reacción frente a un sistema que los ha “engañado”. Alarma el número de ciudadanos occidentales que no se sienten representados ni comprendidos por la democracia tal como la veníamos concibiendo.
Las salidas populistas o liberales son la simplificación errónea del problema, como advierte el Papa Francisco: “El desprecio de los débiles puede esconderse en formas populistas, que los utilizan demagógicamente para sus fines, o en formas liberales al servicio de los intereses económicos de los poderosos. En ambos casos se advierte la dificultad para pensar un mundo abierto que tenga lugar para todos, que incorpore a los más débiles y que respete las diversas culturas”. (Francisco, FT 155)
Francisco no quiere perder a ninguno. Sabe y siente que su misión es para “que todos sean uno” … no hay sólo "una forma" de ser católico, "sino una abundancia". Católico es decir aquí hay lugar para todos.
El problema es la escucha, la escucha mutua y atenta. Fides ex auditu, la fe viene por la escucha (Rom 10,7). El “corazón” en sentido pascaliano, es el órgano de la escucha. Escuchar abre posibilidades. El pueblo iba con sus problemas hacia Jesús, y Él escuchaba y los curaba.
La Iglesia Católica debería significar unidad en la diversidad. Un lugar donde se puedan vivir realmente muchas formas de fe sin negar la pertenencia a los demás. La Sinodalidad propuesta por Francisco, es el ámbito para que las polarizaciones y los disensos sean productivos
Tampoco los pobres requieren ser domesticados previamente por ninguna cultura eclesiástica. Ellos ya son Tierra Santa, verdadero Santuario de toda peregrinación, el Reino entre nosotros. A ellos nos debemos con nuestros dones recibidos
Eva-Maria Buch (1921-1943) tenía "la astucia de una católica y la subversión de una comunista", así la describió el juez nazi que la condenó a muerte el 3 de febrero de 1943…… Un corazón católico es una identidad de poliedro donde todos los buenos talentos que caracterizan a otros, encuentran eco en el seguimiento de Jesús.
Antes del Vaticano II, la Iglesia era para excluir, no para incluir en un Poliedro dialogal. Para someter clericalmente, no para participar sinodalmente. Para poner fronteras, no para ir a las Periferias. Para cumplir no para misericordear. Para dar seguridad no para el riesgo del amor. Para ser guardiana moral de un status quo político, económico y social...llamado "occidente", no para ser morada de todos los hombres y culturas...
No es fácil decir “todos” cuando cada grupo generacional que convive a la vez, tiene una visión distinta del mundo. Vivimos todos en la misma época, pero no somos todos contemporáneos. Sin embargo existe un concepto bíblico, del Vaticano II y de Francisco, llamado "Pueblo de Dios". Es una argamasa comunional de generaciones, lugares, historias, proyectos, identidades, etc.. Viene en auxilio de esta babélica situación que no se soluciona desde la moralina.
Los jóvenes sintieron que este joven de 86 achacados años, tiene interés por ellos, posee una experiencia viva del Señor y no se refugia tímidamente en correctas bibliotecas. Es un pastor sólido, fogueado por la vida, que sabe de lo que habla y lo que busca. No es un improvisado ni una marioneta “espiritual” de los poderes de este mundo...
Pero un “todos” sin un hilo conductor, se convierte rápidamente en un “todos contra todos"...Sólo un Dios entre nosotros puede hacer el milagro de que todos seamos uno” (Jn 17,20) y no por la fuerza o engaños. Un Dios sacramentalmente presente en su Pueblo para que nadie se pierda...
Pueblo de Dios es la contracultura de un mundo individualista y lleno de soledad, que divide para reinar. De lo contrario, el Encuentro de Jóvenes quedará solo como un momento de alteración emocional sin consecuencias.
Estudios mundiales revelan una creciente inestabilidad emocional, inseguridad y desencanto incluso en países con altos niveles de buena salud, riqueza y educación. Crece una percepción subjetiva de que las cosas carecen de coherencia y que el mundo híper-racional que prometía todas las respuestas, hace agua por todos lados…
"Solidez" está en la raíz etimológica de la palabra solidaridad. Es la construcción social segura y firme en la que nos hacemos responsables de la fragilidad de los demás buscando un destino común. Se ejecuta mediante el servicio: “Servir significa cuidar a los frágiles de nuestras familias, de nuestra sociedad, de nuestro pueblo» (FT 115).
la realidad es más importante que la idea” y descuidar al herido del camino echa por tierra todas las fantasías ideológicas...que solo provocan grietas en la sociedad. Es a partir de la solidaridad, que siempre es un proceso inteligente, cuando los seres humanos podremos tejer un entramado social que Francisco llama Pueblo, familia extendida, fraternidad con un destino común, con una cultura del encuentro...
Francisco insiste en la solidaridad no sólo como virtud moral sino como un principio de arquitectura social...que busca enfrentar los sistemas injustos para construir una fraternidad para el bien común
"La solidaridad, entendida en su sentido más hondo, es un modo de hacer historia y eso es lo que hacen los Movimientos Populares" (FT 116)
El hombre no solo es razón sino también conciencia y tarde o temprano -si su conciencia no está silenciada o “empecatada”- se da cuenta que su calidad humana no es el éxito en la ciencia o el dinero, sino su discernimiento y desempeño ante los dilemas éticos y morales que confrontan su libertad.
el concepto de límite es indispensable para lo verdaderamente humano, es lo que esculpe su contorno vital. Habrá que discutir el cómo, pero pensar que no existen los límites siempre termina en el daño al prójimo y la destrucción de medio.
Los pecados estructurales se configuran con la participación de muchas etapas y responsables. La proliferación nuclear es un pecado estructural como todas las guerras, no hay justificación. No todo lo que se puede hacer hay que hacerlo, especialmente cuando hay tanto bien "básico" por realizar
«El hombre moderno no está preparado para utilizar el poder con acierto, porque el inmenso crecimiento tecnológico no estuvo acompañado de un desarrollo del ser humano en responsabilidad, valores, conciencia" (Francisco, LS 105)
Lo esencial de la cultura es la actitud con que un pueblo afirma o niega una vinculación religiosa con Dios (Puebla 389)
No hay pueblo sin peregrinaciones a santuarios ...El santuario es un catalizador de espiritualidades individuales dispersas, una confluencia de identidades en torno a un hecho religioso. Un “nosotros” de “creyentes” primario.
Dios convoca individuos para hacerlos hermanos y Pueblo en los montes de la Revelación: el Sinaí y el de las Bienaventuranzas... El nuevo Santuario de Jesús convoca a todas las naciones a partir de los que sufren hambre e injusticias. Lo erige en las Periferias de los humildes, para vivir una auténtica Comunión con la humanidad.
El Pueblo y los pobres son el Santuario de Dios, no las elites autorreferenciales que manipulan el hecho religioso para validar el egoísmo individual como fuente del “progreso” de unos pocos. Como la teología neocon, que alimenta esta adulteración, domina los medios de todo el mundo y es la mayor amenaza ideológica contra Francisco en la actualidad ya que “considera que el cristianismo está para legitimar la superioridad del sistema económico occidental, no para juzgarlo” (M. Borghessi)
“nadie se salva solo”, que no hay plenitud en una vida cómoda y aislada, que somos más felices si somos familia y si somos pueblo. Hay que sacudir a la sociedad de ese terrible engaño que le hace creer que el individualismo es salvación" (Mons.Victor Fernandez)
El shabat es tal vez la práctica más revolucionaria que ha dado el judaísmo en el tiempo y en el espacio: una reconfiguración del encuentro entre la dimensión Trascendente de Dios inscripta en el corazón humano y la inmanencia de todo lo creado.
Las bienaventuranzas revelan la nueva naturaleza del shabat. En el compartir eucarístico que invita en primer lugar a los que este mundo descarta, Jesús recupera con ellos a toda la humanidad. El domingo es el shabat en el que un Pueblo celebra la redención de su dignidad desde las periferias.
El shabat no es solo un tiempo de no trabajo, sino de diferencia o separación con nuestro tiempo/espacio cotidiano. Hace del tiempo del consumo y de la utilidad cotidiana, un tiempo de "otra medida" determinada por la in-utilidad del estudio, la lectura, la contemplación, la fiesta de un encuentro distinto y la consagración del hombre en su vínculo con el mundo y lo divino.. Es mucho más que un día, es una vocación...
El shabat al que Jesús se opone, es el que ha sido envilecido por la burocratización farisea que se ha “adueñado” de Dios, lo han sustituido idolátricamente. El misterio del tiempo sagrado del Encuentro, degradado a normas humanas que juzgan y formalismos que condenan, pero no salvan
Cada vez más espacios y tiempos son vorazmente mercantilizados. El tiempo de ocio no-lucrativo es colonizado por la enorme industria del entretenimiento... Hoy, el entretenimiento compulsivo mercantiliza el shabat.
"El descanso es una ampliación de la mirada que permite volver a reconocer los derechos de los demás. Así, el día de descanso, cuyo centro es la Eucaristía, derrama su luz sobre la semana entera y nos motiva a incorporar el cuidado de la naturaleza y de los pobres”. Papa Francisco en Laudato Si.
Adolf Eichmann, encargado del transporte de miles de judíos a los campos de exterminio no era un ser demoníaco sino un diligente funcionario, lector de Kant, el imperativo moral de la Ilustración. Un correcto nazi empeñado en cumplir órdenes...una peligrosa mentalidad acrítica y conformista que podía permitir y perpetuar actos inhumanos sin inmutarse.
Hanna Arendt va a las causas, trata de comprender. Éste es el camino frente a este tipo de pecados estructurales, no solo condenar a una persona, sino redimir un sistema que contribuye para producirlo.
La renuncia a pensar en profundidad, lo que Pascal llamaba el Corazón, la cualidad humana más definitiva, es lo que, a juicio de Arendt, creó la posibilidad de la Shoah.
La indiferencia al mal amplía su acción y teje su red a través de los tentáculos de la burocracia. No hay institución humana que se libre de esta tentación que neutraliza lo sustancial
Jesús chocó con la burocracia religiosa. Sus diatribas con los fariseos no eran una competencia moralista, a ver quién era más perfectito...enfrentaba una burocratización de la Revelación que anulaba la Misericordia...
La religión burocratizada nos hace indiferentes e inmunes al problema del mal y su injusticia. Anula la capacidad crítica...
El Vaticano II rompió los muros con el mundo y las religiones. La Sinodalidad tiende puentes dentro de la Iglesia, une las grietas entre jerarquías y bautizados, elite clerical y gente...es para superar la autorreferencialidad y el clericalismo, que tienen paralizado burocráticamente al Pueblo de Dios
La mercantilización de las experiencias es un fenómeno que ocurre cuando las vivencias y emociones se convierten en productos comerciales. Transforma aspectos intangibles de la vida, en algo que se puede comprar, vender y por sobre todas las cosas: mostrar. Porque la imagen es hoy superior a la realidad y es para ocultarla, degradarla, ridiculizarla.
Lamentamos la trágica muerte de los tripulantes del exótico submarino que buscaban la “experiencia” de ver el Titanic. Pero también proliferan excéntricos viajes de millonarios como subir al Everest o ir al espacio, que acaban generando problemas. Convierten actividades en “consumos ostentosos” a través de los cuales, los dueños de este mundo, no conformes con una vida alejada del 80% del género humano y a costa de él, se pavonean con tales derroches. Se consume para presumir, no para cubrir necesidades reales: “Vanidad de vanidades, todo es vanidad” (Eclesiastés 1).
La mercantilización de las experiencias oculta las verdaderas experiencias de la vida humana, las que tienen que tienen que ver con el encuentro y el cuidado entre los humanos, con Dios y la naturaleza.
La experiencia de la fe, que cuando es auténtica y no reductible al templo de los mercaderes, nos da la posibilidad de una vida más humana, con más sentido, de un tejido social más solidario y desenmascara la superficialidad de las estructuras del pecado que todo lo mercantilizan.
Pascal rehabilita el corazón, pero no como sentimentalismo de reality shows...Es el “intellectus”, el uso más profundo de la inteligencia que lee en la profundidad de la realidad: intus-legere. Una mirada amorosa directa al ser...un corazón en sintonía con el Corazón que por amor ha hecho todo y conduce la historia.
Pascal fue un infatigable buscador de síntesis, del poliedro que constituye la verdad, la totalidad de las partes sólo accesible desde la altura epistemológica que puede dar la fe.
El Dios de Pascal no es la elucubración deísta del racionalismo... de un Ser superior, pero que no interviene en la vida, sin “sacramentalidad” eficaz en este mundo. La experiencia de Pascal es un “encuentro personal con el «Dios de Abraham, Dios de Isaac, Dios de Jacob, no de los filósofos y de los sabios»
nos atrapa su mirada humilde que arranca las lágrimas de pobres de espíritu ¡porque Dios se vale de lo sencillo, lo cutre y barato para alcanzarnos con su ternura!, como en Nazareth.
Sin la misericordia del Corazón de Jesús, la pastoral es solo una ineficaz técnica proselitista, la teología una vana intelectualización de laboratorio, la moral un reglamento impuesto, la liturgia unos ritos aburridos. La evangelización se reduciría a un combate moralista...ya perdido.
los sacramentos no son 7 “cosas” para cumplir (sacramentalismo), sino el catolicismo entero. El Dios que a través de lo sensible nos toca con su Gracia en este mundo.
el Sagrado corazón nos recuerda que la carne importa, que los sentimientos son fundamentales, que los pobres y descartados, tan emocionales, son el camino.
La maldad de este mundo no se combate sólo con leyes sino desde el Amor que brota de un Corazón más grande, que da sentido a la vida de personas unidas en un Pueblo.
El papa Francisco, con su profunda formación jesuita reformulada mil veces en la calle y en el barro, reinstala la piedad popular en el horizonte teológico y evangelizador.
contemplando el Corazón de Jesús, descubrimos la grandeza del proyecto de Dios para la humanidad...
Somos lo que comemos. La Eucaristía es el Pan que transforma a un grupo de personas con intereses diversos, en un Pueblo, llamado para ser sacramento universal de salvación
Como Jesús, para construir el Reino, hay que comenzar por compartir el sencillo pan de los humildes...
“Hay hombres que se afanan en extraer oro; él se afanó en la extracción de la compasión. La miseria universal era también la suya. La tristeza que reinaba en todas partes no era más que una excusa para su bondad inquebrantable”. Era, como decían nuestros padres, “un pan de Dios”.
no hay peor corrupción que la del poder religioso, que es la manipulación del hambre de Dios pero la solución no es la idolatría ilustrada que prescinde de la relación con Dios para hacer "un mundo mejor". El camino es indagarlo en su lógica sacramental revelada, todo lo demás siempre será idolatría y moralismo.
Ser Pueblo de Dios es alimentarse con la Presencia amorosa de Jesús, que nos hace hermanos. Es contemplarlo, comerlo, repartirlo. La libertad y la igualdad sesgadas de la ilustración, dejan de ser antagónicas para potenciarse en una nueva Fraternidad (Fratelli Tutti). Es alimentar una cultura de encuentro, de cuidado. Es fomentar la reconciliación en un mundo con el chip del egoísmo y la vanidad. Es el diálogo sinodal en un plano de mayor horizontalidad, de más Pueblo de Dios y menos clericalismo.