6 mar 2021
Historias del centro de aislamiento
Todos agradecen las breves visitas. No se puede más para no contagiarnos, pero no se puede menos. Se trata de intercambiar unas miradas, de lanzar un “ánimo”, o un “vas a estar mejor”, o un “ya queda menos”, dar un abrazo aunque sea solo con la presencia y ofrecer un “me importas” sin palabras