"Es luminosa, es visible para todos e indica un camino". Estos fueron los tres principales aspectos de la estrella que orientó a los Magos que, en la misa de la Epifanía del Señor, quiso subrayar el papa Francisco durante la homilía de la celebración eucarística que tuvo lugar esta mañana en la capilla papal de la basílica de San Pedro, en el Vaticano
"O sea -prosiguió Jorge Mario Bergoglio- que nos llama a poner fin a cualquier forma de preferencia, marginación o rechazo de las personas; y a promover entre nosotros y en los ambientes en que vivimos, una fuerte cultura de la acogida en la que los cerrojos del miedo y del rechazo sean reemplazados por los espacios abiertos del encuentro, de la integración y del compartir: lugares seguros, donde todos puedan encontrar calor y refugio"
"Un todas partes del mundo. Verlos tender puentes, allanar senderos, buscar a los perdidos y cargar sobre sus hombros a los que tienen dificultades para caminar. Para que nadie quede fuera y todos participen en la alegría de su casa"