27 oct 2026
Donde haya una comunidad católica en América Latina, debe haber también una voz a favor de la democracia
Ser católico en América Latina ya no implica ser de izquierda o de derecha de manera automática. En la segunda mitad del siglo XX, con el impacto del Vaticano II (1962-1965) y las conferencias episcopales de Medellín (1968) y Puebla (1979), predominaba en la región un ambiente de cercanía con los pobres. Hoy, es visible la diversidad ideológica que habita en los templos.
Cuando se cumplen casi 20 años de la conferencia de Aparecida, la Iglesia del continente debe prepararse para asumir su rol de liderazgo social en esta nueva época. Sean cuales sean las voces católicas que guíen ese futuro, que ya es presente, es importante que apoyen la democracia, el sistema que permite frenar las dictaduras y los totalitarismos que tanto nos agobian.