20 abr 2023
Roma como estímulo y problema: De Giovanni Boccaccio (1353) al papa Francisco (2023)
El año 1353, cuando G. Boccaccio publicó el Decameron, con su crítica de amor durísimo, Roma cristiana no era el Vaticano, sino la ciudad entera, con el Laterano imperial y eclesial. Más que administrativa, la perversión era moral (sexual), pues, según Boccaccio, la cúpula de la iglesia se había convertido en un laboratorio de pecados de la carne. Conforme a su relato (novela 2), la iglesia verdadera debía salir de Roma e iniciarse en París (ciudad de cultura), con el judío Abraham, convertido al cristianismo.
El año 2013, J. M. Bergoglio vino de Buenos Aires a Roma como Papa Francisco, y una de sus primeras intenciones fue la de “convertir” su administraciòn papal, en lugar de vida cristiana. Las opiniones sobre su intento y sobre los resultados de su obra siguen siendo discordantes y algunos opinan que sería mejor abandonar la ciudad para iniciar la reforma y conversión de la iglesia en otros lugares.
Sobre ese tema quiero ofrecer una reflexiones iniciales, culminando esta postal con el grandioso tutti de la novelita 2 del Decameron (conversión de Abraham e inicio de la nueva iglesia en Paris o en otros sitios convenientes).