6 ene 2024
La venerable monja mística de Ágreda (Soria) (I)
Tiene razón el admirado teólogo palentino, J.J.T., al afirmar que las “personas místicas” fueron incómodas al poder, “sospechosas de heterodoxia, rebeldía y de dudosa moralidad” y “sometidas a todo tipo de controles de ortodoxia”, y sobre todo -añado- si eran mujeres
Sor María de Jesús de Ágreda y Santa Teresa de Jesús (1515-1582) fueron mujeres de procedencia conversa y, para el control de ambas, la Iglesia Católica se sirvió de la Inquisición
Los confesores, también censores eclesiásticos, fueron instrumento muy utilizado y muy eficaz para el control de las místicas, todas “peligrosas”
Como dijo el Papa, Sor María de Jesús de Ágreda fue “mujer enamorada de la escritura”, pues a semejanza de Teresa de Jesús escribió mucho