Hoy, 20 de mayo se cumplen 500 años de la herida que transformó al gentilhombre Íñigo en el futuro Ignacio de Loyola.
Ignacio, durante la convalecencia de la carnicería que le practicaron lo cirujanos, aprendió los dos sabores del alma, que le llevarían al discernimiento y el descubrimiento cósmico de la unidad de todo en su Contemplación para Alcanzar Amor.
Pero el mundo cambió, y en el siglo XX surge Pedro Arrupe que, incluso con un parecido físico a Ignacio, lee su espíritu y sus Constituciones para el mundo actual, con la valentía de tender un puente entre Oriente y Occidente, el respeto y valoración de otras mundos mediante su “inculturación” y sobre todo la lucha por la justicia en una sociedad desigual y desgarrada.
Ambos, Ignacio y Pedro, coinciden en la esperanza, tan necesaria para nuestro mundo: “San Ignacio -escribe Arrupe- es un modelo y un inspirador de esperanza, de la verdadera esperanza que se basa sólo en Dios.
Ante las inquietantes noticias de pandemia, guerra, hambre, paro, crisis de valores, inestabilidad mundial, amenazas económicas, miedo al futuro, Dios me canta una nana.
“Como un niño en los brazos de su madre, así está mi alma dentro de mí!” (Salmo 131)
Si no hay conexión de amor maduro con los demás (familia, pareja, amigos), es indispensable la conexión interior: el descubrimiento con el centro de las diversas capas de la “cebolla”, lo hondo de nuestra conciencia
Las diversas formas de meditación han descubierto, que allí en lo profundo siempre estamos bien
La verdadera y funesta soledad es “no poder hablar con tu corazón”
Creer en el hombre es un modo de creer en Dios y en la poesía
Una de las más recientes teorías físicasdescribe a las partículas elementales no como corpúsculos, sino como vibraciones de minúsculas cuerdas, consideradas entidades geométricas de una dimensión
Nuestra vida es un parpadeo del Universo, una nota musical de la sinfonía.
la muerte no es muerte, es una transición de forma, un beso con que te besa Dios al retornar a tu ser
Es un error convertir la santidad en otra forma de protagonismo para alimentar el ego
La armonía es nuestra manera de reencontrarnos, y el Uno, mi olvidado apellido de familia.
Algunos creyeron que la mejor forma de desapegarse era huir
Pero la cueva y el desierto no privaron a San Antonio de las tentaciones, inmortalizadas en miles de cuadros
Nos llevamos con nosotros el saco de los deseos a la calle, al monasterio o a las antípodas de nuestro planeta. Por eso el camino no es escapar, sino flotar en la superficie de los deseos
Vivir sin apego es vivir con todo y sin nada, como de viaje por las cosas
"Lo único que queda siempre y en todo lugar, que me ha de orientar y ayudar siempre, aun en las circunstancias más difíciles y en las incomprensiones más dolorosas, es siempre el amor del único amigo, que es Jesucristo".
La comparación de las teologías de Arrupe y Juan Pablo II arroja luz para comprender la incomunicación de dos hombres de Dios, que conducirá a Pedro a la kénosis, el vaciamiento interior de nueve años de enfermedad, vividos de forma heroica.
Me confesó cuatro iluminaciones místicas en su vida: “Lo vi claro delante de Dios. Los jesuitas teníamos que dar ese paso. Fue algo precioso, bonitísimo” (lo decía con al rostro transportado).
Tenía conocimientos extrasensoriales de las personas. Casi todos los jesuitas se sentían percibidos y comprendidos antes de contarles nada.
Meditó un rato Brahma, y presentó su decisión: escondería la divinidad del hombre en lo más profundo del propio ser de los humanos; era el último sitio donde irían a buscarla
Cualquier tipo de fe o religación trascendente es en sí misma ambigua
La religión mal entendida ha fabricado mucha infelicidad y reglamentarismo huero, si no terror y hasta locura.
¿Hasta qué punto la religión o cualquier suerte de fe en algo trascendente nos ayuda en nuestra realización como personas?
Decía el dubitante Unamuno que la fe es el poder creador del hombre, “nos hace vivir mostrándonos que la vida, aunque dependa de la razón, tiene en otra parte su manantial y su fuerza, en algo sobrenatural y maravilloso”
El que es incapaz de perdonar cristaliza en sí mismo la amargura que proyecta
Siempre defiendo que el hombre ha nacido para ser feliz, si su mente y su corazón pueden despertar a la verdad profunda y a la armonía universal. Para conseguirlo es necesario perdonar a los demás y perdonarnos a nosotros mismos
Si todo pasa, ¿por qué permanecer precisamente en la angustia y el odio que acaba por roer mis propias entrañas?
El primer paso de tal curación liberadora es “ver” o “comprender”. Sólo la persona que se sitúa por encima sabe perdonar.
El segundo requisito es perdonarnos a nosotros mismos.
Perdonar y perdonarse es permitir y permitirnos comenzar de nuevo, renacer cada día
No es tarea fácil esta forma de liberarnos para el amor, que es lo único que en definitiva uno deja y se lleva al otro barrio
El pasado día 8 de enero fue reabierto el proceso de canonización del P.Huidobro a petición del Arzobispado Castrense
Había sido interrumpido porque había duda si lo mató un proyectil enemigo o el fuego amigo. Hilari Raguer sostenía que lo asesinaron compañeros disgustados por haber escrito a Franco contra los fusilaimientos.
Discípulo de Heidegger en Friburgo se ofreció para ser capellán de cualquier ejército, preferiblemente republicano
Quizás la fragilidad, inseguridad e incertidumbre en que vivimos por la pandemia, las restricciones que condicionan estas fiestas nos puedan ayudar más que nunca a acercarnos al desasimiento total con que vino Jesús