El nuevo asesinato de un policía en un control de tránsito, ocurrido el miércoles santo, pasó a ser el tercer mártir policial en menos de un mes. Esta fue la gota que rebalsó el vaso de la indignación nacional.
El obispo secretario general del Episcopado, monseñor Sergio Pérez de Arce, dice que “la clase política tiene que ser distinta, debe tener una mirada más amplia y buscar lo que ayuda al bien común".
Entre tanto, líderes evangélicos y protestantes emitieron una declaración en la que dicen que “la violencia tiene muchos otros rostros, como la falta equidad escolar, la carencia de justicia y reparación, las garantías de no repetición, la violencia de género, la explotación laboral, entre otros”.