"Eso ha sido nuestro hermano José Antonio. Su vida ministerial –con sus fragilidades y sus grandes virtudes– ha sido un camino de entrega, de siembra silenciosa, de sacrificio escondido. Un sí continuo al “sígueme” que le dio al Señor, como su lema decía y como hemos aprendido conviviendo con él"
"Así hoy tenemos a José Antonio que, al estilo de Cristo, nos enseña a sembrar desde la cercanía, la misericordia y la esperanza"
Cobo instó a mantener la fe y la esperanza, y a sembrarlas "en la vida de José Antonio", que "se mide en los surcos que deja en el corazón de la gente"
"José Antonio ha sido fiel, ha sembrado su vida y su ministerio, y ha trabajado para que la Iglesia sea comunidad abierta y comprometida"
"El Dios de las sorpresas te ha arrebatado de este valle de lágrimas y de tensiones en lo que nos parecía lo mejor de tu ministerio. Pero lo mejor está por venir, según el designio divino. Ahora tu ministerio se multiplica al estar tan cerca de Jesús. Sigue intercediendo por los que amaste y por quienes te desgastaste"