¿Seguirá esperando Elizalde a los funerales para conocer la verdadera cara, las bondades y servicios que han prestado sus curas y preferirá mantener su discurso de vagos, improductivos, poco sacerdotales, txikiteros y demás lindezas?
Creo que el objetivo no ha de ser engrosar dos bandos sino reflejar que sí existen al menos dos formas de entender las cosas con un gran respaldo humano detrás, dos formas que tendrán que coexistir, organizarse para estar presentes en paridad de condiciones y de oportunidades y ambas con el reconocimiento por parte de todos de ser Iglesia Diocesana.