Las mentes más clarividentes israelíes piensan que la materialización de este sueño sería la mejor garantía de la seguridad y la permanencia del estado de Israel. Entre otras cosas conllevaría una verdadera paz, y un marco de prosperidad económica notable para todos los pueblos del Medio Oriente...
Esto, hoy, paradójicamente sólo depende de la decisión de un hombre, Trump. Hay muchos que sueñan que en una de sus excentricidades una día se levante, y ponga firmes a Netanyahu, y le imponga la solución. El peso de la historia caerá sobre Trump y su adláteres que están permitiendo el genocidio del pueblo palestino.
El Papa León ante las barbaridades a todos los niveles de su connacional entiendo que se ponen los pelos de punta, pero hay que hacer algo más...una rápida escapada suya a Jerusalén, Ramallah y Gaza, garantizando su seguridad, sería un gesto profético.