El papa Francisco nos ha hablado muchas veces del gnosticismo como una tentación siempre presente. El gnosticismo es la noción de que la salvación sucede en otra parte, en otra esfera y no aquí.
Los muy religiosos y los que pasamos mucho tiempo en edificios sagrados, tenemos que mantener siempre en mente y corazón que el asesinato de Dios hecho carne, Dios hecho humano, fue planeado desde un templo y que los que maquinaban su muerte fueron hombres religiosos.
Esta es la tentación gnóstica de la que nos habla el papa y de la que profusamente se ocupan Juan, la carta a los hebreos y muchos padres de la Iglesia: un evadir la realidad y un sacar a Dios de lo concreto de la vida.
Como algunos cristianos al principio, que se negaban a ver a Dios en el que nació de una mujer y murió en la cruz, o que dudaban de la humanidad de Cristo ya que les parecía indigna de Dios, hoy hay una tendencia a encontrar a Dios en milagros y experiencias de trance, revelaciones especiales y éxtasis místicos, abstracciones espirituales, y todo esto con indiferencia por las personas que sufren.
El papa Francisco también nos dice que en lo concreto es donde nos tenemos que detener.
vemos a Dios que hace suyo todo lo humano, totalmente implicado en la realidad.
El primer pasaje es de Víctor Hugo en “Nuestra Señora de París”. El archidiácono Claude Frollo: vive en la catedral y allí está siempre en medio de muchos libros y ciencias y mirando el mundo desde la religión y desde arriba; sabe leer y especula, pero se verá a lo largo de la novela que no sabe amar.
Este problema de Colombia de mayorías católicas que no termina de aceptar la justicia reparativa, de comprender la JEP, ese tribunal que está tratando de implementar un sistema de justicia no basado en el castigo, sino en la reparación (diríamos nosotros con lenguaje bíblico de “justificación del pecador”), ese lío con los excombatientes que firmaron el acuerdo de paz y a los que no se les da una oportunidad y se les asesina, en este 2022, según datos de indepaz, van 21… estos de la Iglesia, no faltaron entre ellos algunos obispos y párrocos, que vieron tantas objeciones a los acuerdos de paz y que veía como un absurdo que no fueran a pagar cárcel…. ¿Todo esto no indicará una iglesia gnóstica?