“Dios quiere hacer buenos como él (santificar) y realizar (salvar) como personas a los seres humanos, no aisladamente, sin conexión alguna de unos con otros, sino constituyendo un pueblo que le reconozca de verdad y viva santamente” (GS 9)
“Nosotros, con la cara descubierta, reflejamos la gloria del Señor y nos vamos transformando en su imagen con resplandor creciente, por la acción del Espíritu del Señor” (2Cor 3,18)
Gracias, Pastor, por llevarme en tu hombro. Gracias, Pasto, por alimentar mis entrañas
También los dirigentes de la Iglesia han degenerado en normas y costumbres ajenas, e incluso contrarias (celibato obligatorio, marginación de la mujer…), al “mandamiento de Dios”.
Tú, Cristo resucitado, sales a su encuentro: les abre el alma y les entrega todo tu amor; ahí están los sacerdotes casados de MOCEOP: 48 años “reviviendo, actualizando y disfrutando nuestras andanzas por los caminos de la utopía y de la terca esperanza, que nos marcamos allá por el 1977”
“Hemos de resistir y seguir caminando hacia la terca utopía como profetas del Evangelio”