18 dic 2022
El Pesebre, templo del mundo... y la Navidad domesticada
Jesús pone en crisis el sentido religioso del templo. Lo que no significa eliminarlo en su perspectiva, sino ampliar su sentido más allá de sus paredes edificadas por manos humanas y administradas por clérigos que viven de ellas y rigen su acceso...
El Pesebre es el nuevo templo de la humanidad, levantado en sus periferias, punto de encuentro donde las diferencias no son negadas dialécticamente sino valoradas en lo que tienen de bueno e integradas como lados de un magnífico poliedro. Es el lugar en que por fin entran los descartados, los vencidos, los “solos” y “nadies” que no son acogidos por los diferentes sistemas
este mundo mercadotécnico ha descubierto un método bastante eficaz para sus propósitos: conservarla, pero reducirla a una emotividad desprovista de significados profundos, en sensaciones atadas a prácticas tradicionales que no cambien nada. Otras vacaciones entretenidas y pintorescas para seguir produciendo y consumiendo hasta morir...es la navidad domesticada por “elfos” enviados por los templos del hiperconsumo que nos prometen “ilusión”, palabra que es toda una definición de intenciones.
Este nuevo templo del mundo no se constituye compitiendo sino cooperando, con lo que el paradigma tecnocrático de este mundo, queda en evidencia en su egoísmo y anti-Dios, por más green-washing o poor-washing o christmas-washing que haga para aparentar.