Proyecto HEST : Una nueva relación religión-sociedad Gonzalo Villagrán Medina SJ: "El islam en la Universidad. Hacia una laicidad positiva e inclusiva"

Gonzalo Villagrán Medina SJ
Gonzalo Villagrán Medina SJ

Recientemente los miembros del cluster de HEST sobre relaciones islamo-cristianas tuvimos un webinar sobre el uso de la teología comparada por parte de teológos islámicos

En su intervención la Profesora Rana Alsoufi propuso considerar la teología comparativa como una forma de desarrollar en estos nuevos foros una nueva teología islámica en diálogo con otras tradiciones religiosas

El ejemplo de estas facultades de teología islámicas alemanas nos hablan de otra comprensión de la relación religión-sociedad

¿Qué podemos aprender en España de este ejemplo?

Las universidades y centros universitarios de la Compañía de Jesús en Europa se han organizado desde hace unos años para poner su investigación en red en torno a siete grades temas importantes para Europa, la iniciativa se ha denominado Proyecto HEST (Higher Education for Social Transformation). Uno de ellos son las relaciones islamo-cristianas. Recientemente los miembros del cluster de HEST sobre relaciones islamo-cristianas tuvimos un webinar sobre el uso de la teología comparada por parte de teológos islámicos. La Profª Rana Alsoufi, Profesora de Teología Islámica en la Universidad Goethe de Frankfurt tuvo la ponencia principal en dicho webinar.

En su intervención la Profª. Rana Alsoufi propuso considerar la teología comparativa como una forma de desarrollar en estos nuevos foros una nueva teología islámica en diálogo con otras tradiciones religiosas. Esta teología comparativa debe ser una teología que responda a preguntas reales, y, por lo tanto, que afronte controversias éticas actuales. Esta opción teológica ayudaría en particular a los teólogos musulmanes a tomar la iniciativa e introducir la reflexión musulmana en los debates intelectuales actuales, así como revisar su propia tradición descubriendo posibilidades nuevas y puntos infradesarrollados en esta.

Dar un tratamiento científico al islam

El contacto y el diálogo con la profesora Alsoufi fue una oportunidad para quienes participamos en el encuentro de conocer de primera mano los frutos de la iniciativa que puso en marcha el gobierno alemán en 2011 de crear Facultades de Teología Islámica en diversas universidades públicas del país. El gobierno alemán creó estas facultades con vistas a poder dar un tratamiento teológico científico al islam a la altura de otras disciplinas universitarias, y formar a profesores y profesoras que pudieran reflexionar académicamente sobre la tradición islámica.

En el caso que comento, la profesora Alsoufi representa precisamente esta nueva generación de profesores universitarios de teología islámica que combinan un conocimiento erudito de su tradición religiosa junto con una inserción en la vida académica alemana de primer nivel. Al aparecer líderes de pensamiento así, las comunidades islámicas alemanas tienen referencias nuevas, bien integradas en los marcos culturales alemanes, que permiten encontrar nuevos caminos para ser musulmanes en Alemania.

Si traigo a colación este ejemplo es, en primer lugar, por lo interesante e iluminador de este experimento alemán del que no tenemos suficiente conocimiento en España. Pero, en segundo lugar, es también para ilustrar con él cómo podemos entender de manera fructífera la relación religión-sociedad e las democracias pluralistas modernas, y el papel del Estado en ella.

En España estamos acostumbrados a escuchar interpretaciones de la relación religión-sociedad centradas siempre en lo que se llama una laicidad excluyente o negativa: El objetivo debe ser erradicar la religión del espacio público y social para evitar su intento de controlarlo, o para evitar el conflicto. No sé si esta lectura del problema en algún momento histórico pudo tener sentido, pero me temo que en cualquier caso ya no es apropiada para las democracias plurales del siglo XXI como son las europeas.

Una nueva relación religión-sociedad

El ejemplo de estas facultades de teología islámicas alemanas nos hablan de otra comprensión de la relación religión-sociedad. En lugar de erradicar las religiones del espacio público, y de la universidad, con el peligro que eso tiene de guetización y marginación obligada, el gobierno alemán prefirió canalizar su presencia pública y su inserción en espacios públicos creadores de cultura. La idea es que las religiones son elementos de la cultura y de la sociedad, es necesario por tanto poder estudiar y profundizar dichas tradiciones para entenderlas y permitir su contribución a la sociedad.

Ciertamente, en esta contribución que se busca de las religiones no todo vale, hay un marco para la presencia en la sociedad: la democracia y los derechos humanos. Pero hay la capacidad de dar espacio a las tradiciones religiosas para que hagan su propio proceso para integrar este marco ético y político en su imaginario, lo que requiere reflexión y estudio. De esa manera pasan a ser lo que José Casanova denomina religiones públicas, religiones que integran el marco ético y político democrático y pasan a ser actores sociales en la búsqueda del bien común.

Por otra parte, el gobierno alemán podría haber creado simplemente facultades de Ciencias de las Religiones en las que se estudiara en genérico el fenómeno religioso. Sin embargo, ha preferido favorecer un estudio confesional, en el sentido de estudio desde la pertenencia a la propia tradición religiosa. No se trataba de extraer del islam real una especie de esencia neutra que fuera aceptable para la mirada occidental, sino favorecer un estudio de la tradición islámica tal como es, con sus textos, sus autores y sus referencias. Sólo un acercamiento así concede el reconocimiento necesario a la religión y permite a los creyentes de dicha religión sentir que tienen algo que ofrecer a la sociedad siendo lo que son.

Aún es pronto para poder valorar con toda precisión este experimento alemán, pero en cualquier caso sí se puede percibir en él un camino nuevo para que las sociedades europeas asuman el hecho del islam en su seno. Camino que supone una mirada positiva y constructiva sobre las religiones. Se trata también de un precioso e ilustrativo ejemplo de laicidad incluyente o positiva que, desde una separación religión Estado incuestionable, reconoce que la sociedad debe mirar de frente a las comunidades religiosas en su seno, y el Estado facilitar y servir a ese proceso.

Rana Alsoufi
Rana Alsoufi

¿Qué podemos aprender en España de este ejemplo?

Desde este ejemplo de las facultades de teología islámica en Alemania me atrevo a mirar ahora a España. No se trata de caer en un simplismo irreal de afirmar que en Alemania todo se hace bien, se trata simplemente de acoger un ejemplo interesante de buena práctica y preguntarnos qué podemos aprender de él.

Ciertamente, esta experiencia alemana se convierte en una invitación a crear en las propias universidades públicas españolas algún tipo de centro de estudios de teología islámica que le dé su lugar y que ponga en contacto esta tradición religiosa con la institución generadora de cultura por excelencia. Ya existen departamentos de estudios árabes de gran calidad y nivel en muchas universidades españolas, pero se trata en esta ocasión de estudiar una tradición religiosa desde su interior y en cuanto creencia, no como mero fenómeno cultural. Dar pasos en esta dirección podrían abrir posibilidades nuevas para el camino que tenemos como sociedad en España para asumir plenamente la presencia del islam entre nosotros.

Pero, más allá de esta invitación más directa, el ejemplo alemán nos muestra algo más general. Que las diferentes religiones, en cuanto tradiciones religiosas y creencias, deben tener su sitio en la Universidad para ser conocidas, estudiadas y profundizadas desde el interior de las mismas.

A pesar de algunos ejemplos honrosos y muy tímidos (i.e. la Cátedra de Teología de la Universidad de Granada) las tradiciones religiosas siguen fuera del mundo universitario español. Es verdad que están presentes en las universidades de inspiración confesional, en su mayoría católicas, pero para ello han de acogerse a la legislación universitaria del Vaticano quedando mal encajadas en los marcos académicos generales españoles (i.e. Agencia ANECA). Cuando las religiones llegan a estar presentes en las Universidades del Estado, están ya sea desde una mirada externa a ellas desde el estudio de las Ciencias Religiosas, ya sea arrinconadas en actividades marginales siempre teniendo que justificar su presencia ante mil argumentos contrarios repetidos.

Es significativo en este sentido como, mientras la Constitución Española de 1978 adopta de manera visionaria una posición de laicidad positiva, el mundo universitario español adopta una posición significativamente más dura en este tema y tiende, en su regulación y sobre todo en la consideración interna, a posiciones de laicidad exclusiva o negativa.

Los retos que supone la presencia creciente de la tradición islámica en nuestra sociedad, así como otras tradiciones religiosas, creo que nos están invitando a revisar la comprensión y aplicación intrauniversitaria de la laicidad. Sólo así esta podrá colaborar plenamente a la labor de generar una sociedad plural a la vez que cohesionada y en paz.

Pero más allá de esto, creo que en este sencillo ejemplo que es el caso de estas facultades de teología islámica en Alemania nos invita como sociedad en España a tomar distancia y mirar la relación religión-sociedad en nuestro país de una manera más abierta y positiva, menos marcada por prejuicios o batallas culturales. La acogida positiva del otro religioso con su propia tradición religiosa es una prueba de la capacidad de una sociedad de acoger lo diferente y dejarse enriquecer por ello, reto enorme de nuestras actuales sociedades plurales.

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