9 mar 2021
Casi un año... y seguimos
Muchos murieron de forma repentina y la pesadilla se instaló en nuestras calles y ciudades que quedaron desiertas y en un temor que atenazaba a los ciudadanos, que poco a poco, y a medida que se conocían cifras, se fue transformando en pánico y desesperación
Nuestros mayores fueron heridos de muerte y se fueron, muchos de ellos sin un adiós de sus hijos, nietos y amigos. Se fueron solos
No podemos bajar los brazos. La pasión por la humanidad y el compromiso con las personas, nos impide claudicar