En México ya fue ratificado el Plan B de la Reforma Electoral, por el cual hace unos días los obispos mexicanos manifestaron su preocupación, además, más de 118 organizaciones de la sociedad civil se organizaron para convocar una concentración en el Zócalo de la Ciudad de México para alzar la voz en contra de estas reformas que aseguran son inconstitucionales y debilitan al Instituto Nacional Electoral.
Por lo que en entrevista para un periódico mexicano, el padre Mario Ángel Flores Ramos, director del Observatorio Nacional de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), afirmó que la Iglesia no está convocando a esta concentración, pero si motiva a los ciudadanos a que participen en defensa del sistema democrático en México.
El también director de la Dimensión para la Doctrina de la Fe de la Arquidiócesis Primada de México, confirmó que la relación con el presidente Andrés Manuel López Obrador es limitada y rechazó que los obispos mexicanos sean opositores o adversarios de su gobierno, por lo que rechazó la etiqueta que les puso el mandatario mexicano de pertenecer al “ala conservadora” del país.