"Nadie, ni los más optimistas, esperaba esta respuesta multitudinaria. Y menos ahora, con una institución eclesial golpeada por la plaga de los abusos, la pérdida de credibilidad y el vacío de un mundo secularizado que parece haberle dado la espalda"
"Citando la parábola de la hierba frágil pero resistente, León XIV les dijo: “No se conformen con menos, aspiren a cosas grandes, a la santidad, allí donde estén”. Fue un mensaje directo, sin adornos, que caló en el corazón de una juventud que no busca ídolos, sino respuestas que den fundamento a sus vidas"
"Los jóvenes no fueron a Roma a adorar a un líder carismático, sino a compartir su fe, a encontrarse con otros que, como ellos, buscan un horizonte que trascienda lo cotidiano"