Santi me vuelve a enviar su oración hecha a trazos y trozos de encuentros en la calle, volteándose para mirar y tocar... a la luz del evangelio. Los "sinhogar", además de cartones y mantas, tienen nombres e historias, sentimientos y pasiones, dolores y gozos, olvidos y recuerdos,... ¿soñarán? ¿Cómo será su oración?
Comparto para que oremos juntos. El martes 24, a las 20 horas, volveremos a encontrarnos frente al ayuntamiento de Badajoz, concentrados a una voz porque hay derechos y queremos justicia, como ciudadanos y hermanos. Los conocemos y no nos da igual. Queremos huir de la indiferencia pasiva de un bienestar acomodado y aburguesado. Será nuestra mejor cuaresma.
El don de Dios se muestra por las claves vitales de lo sencillo de las criaturas que saben verse y valorarse como don de Dios, que siempre actúa en la mayor gratuidad. El otro es un regalo y se muestra en su totalidad cuando se hace don para los demás sin buscarse a sí mismo. La tarea está comenzada, no hay otra salvación que ser de Dios para los demás; lo que no entra aquí es tentación del maligno.
Mi amigo y compañero Guadi - Miguel Ángel- me interpela y me dice que no he subido ninguna reflexión sobre el miércoles de ceniza que se acerca. Yo que ando en estos días de contraste entre la fiesta carnavalera, la realidad que nos rodea y el tiempo de cuaresma que se acerca, me pongo y escribo la reflexión que oro y me ayuda a discernir en la misión y pastoral en la que ando. Hemos de volver al Espíritu de lo interior y lo profundo. A saber discernir, leer en humano y en creyente lo que está ocurriendo en nuestro mundo y en nuestras sociedades. El otro día oía a un psicólogo de confianza que deberíamos apostar por salirnos de redes y entrar dentro de nosotros mismos y volver a relaciones de verdad y de encuentro. Pienso que esta clave es fundamental para esta cuaresma. Peregrinar, hacer camino, en el interior de cada uno y ayudar a los demás a interiorizar en su vidas. Aquí está la reflexión por si os vale. Yo obediente al compañero....
La conferencia episcopal marcaba horizonte recientemente en un documento magistral acerca de la migración en España y la pastoral misionera de la Iglesia que ha de revestirse de verdadera acogida. Ayer recibía noticias de que había muerto el papá de Marielena y el dolor de la distancia, ellos acá en Badajoz y sus familiares en Caracas. Ella junto a Hugo y sus hijos Soeh y Saúl llegó en Agosto a nuestra ciudad, tras comunicarse por un correo electrónico con el arzobispado. Gracias a Dios hemos podido caminar con ellos desde la delegación de migración. Y hace unos días me escribían con el deseo de agradecer lo que está siendo su proceso entre nosotros, la vivencia de la fraternidad, la eclesialidad, la acogida. Ellos para nosotros también son una riqueza humana y creyente. Gracias a vosotros.
Porque fui forastero... Hoy en tu tierra y tu pueblo
Estamos contento con el anuncio de la nueva regularización de migrantes que acogerá a más de quinientos mil personas que ya llevan entre nosotros, buscando la integración y la participación en nuestro pueblo con todo lo que son y tienen.
Ahora toca leer en creyente y optar con firmeza por los que más necesitan de nosotros. Toca obedecer a Dios ante que a los hombres. Ser legales de verdad, apostando por la vida de los débiles y los vulnerables. Todos necesitamos de todos, nuestro horizonte no puede ser otro: "hacia un nosotros cada vez más grande". Recuperar nuestra Europa humanista, la que hunde sus raíces en sus patronos Cirilo y Metodio.
Hoy he celebrado con cariño el funeral de María del Mar, madre de Alfonso, joven que suele estar en nuestras celebraciones parroquiales con su alba para acolitar y ayudar en la misa. El es transparente, hace dos domingos nos decía que su madre habría sufrido un derrame cerebral y aunque parecía que iba remontando, hoy la hemos despedido en una celebración muy especial. Enfoqué la eucaristía desde la perspectiva de la dimensión comunitaria de la persona y el sacramento que éramos los que estábamos allí , sus hijos, primos y demás familiares, miembros de la hermandad del Rocío a la que pertenecía, y personas de nuestra parroquia así como sus vecinos y amistades de su barrio y sus momentos lúdicos.
Elegí el evangelio de la transfiguración porque recordaba cómo participó en la peregrinación que organizamos con motivo del tiempo de la creación a Tentudía, el lugar más alto de nuestra provincia donde se alza el santuario de la Virgen. Fue un día de verdadera alegría según me comentaba después. Pero hoy la transfiguración se ha producido en la celebración con un familiar, su primo Sergio Carmona, él quiso hacer una acción de gracias en la Eucaristía. Le acerqué el micrófono al ambón, y aunque que decía no estar muy avezado en intervenciones litúrgicas, narró una lectura creyente de la persona y figura de María del Mar, que fue haciendo de la celebración un momento de cielo y de gozo. Supo ver la transparencia y la verdad de esta persona que iba mucho más allá de la visión del mundo y de la sociedad, pasando de lo eficaz a lo fecundo, de lo exitoso a lo verdadero, de lo aparente a lo auténtico.
Según entendí no estábamos ante una mujer exitosa o perfecta según el mundo, pero sí compasiva y verdadera a los ojos del amor y de Dios, y se hacía testigo desde lo vivido y contemplado en ella y en su lucha de vida. Yo confieso que allí se estaba derramando la luz de la verdad en la sencillez de una vida tan oculta como fecunda. Dejadme que ponga esta vela encendida por Sergio en lo alto de este blog para que alumbre a todos las personas que se acerquen aquí.
La plenitud de la Ley y de la religión no puede ser otra que fecundar la historia en la paz y en la armonía. Nacimos de la bondad y a ella estamos llamados, no hay otro camino que el bien y el amor para transitar a la plenitud y la felicidad verdaderas. No hay trechos de violencia ni de poder, solo el camino de la verdad y de la justicia la construye. Lo que no es de paz no es de Dios, es del mal y del pecado, de la injusticia y la mentira.
Necesitamos orar, volver a la Palabra, nuestra fuente. Los salmos son la oración del pueblo que se dirige en comunidad a Dios desde la historia, la vida, la creación. En ellos están todos los gritos posibles de alabanza, agradecimiento, dolor y sufrimiento, penitencia, alegría....y sobre todo de confianza y esperanza en el Dios que no defrauda en la promesa abierta, donde acaba siendo El mismo el contenido que se promete. A mí me ayuda Santi, joven evangélico que colaborar en la delegación de ecumenismo y de migraciones en nuestra diócesis. Hoy nos ofrece su oración desde el salmo 2.
La lluvia campa a sus anchas por las vegas del guadiana y sus afluentes... todo a tope. Volvemos a ser noticia, aunque no tan graves como en otros lugares de España. Fernando Allende siempre atento me llama interesándose por la situación y por las consecuencias en las gentes, quiere oír de primera mano y hacer llegar su consuelo a esta tierra hermana. Me cuenta que está saliendo de una época pachucha y que sigue activo, pero sin tentar mucho la calle. Me hace referencia de que en la diócesis han celebrado los 75 años diocesanos y han compartido la experiencia de sacerdotes longevos sobre su acción ministerial en la formación y acompañamiento laical. Él ha sido uno de ellos, le pido que me pase su reflexión, sus notas... lo hago porque para mí Fernando además de amigo con el que he compartido tareas de formación y acompañamiento en movimientos de acción católica, es un referente de ministerio diocesano creativo con el que me gusta contrastar y conocer. Compartimos reflexiones y trabajos, aparte de espacios también de espiritualidad y contemplación en torno al estudio del evangelio. Hoy me apetece leer el evangelio de la luz y la sal desde su vida....y os aseguro que aquí tenéis un sacerdote nada clerical y bastante "luminoso y salao", como decimos en mi tierra...
Acabo de llegar de la barbería, el joven barbero ya me reconoce y sabe quién soy. Me recuerda que la última vez que estuve por la tarde era la presentación de mi libro en Badajoz y me pregunta que tal fue. Yo le pregunto por su padre, que entonces le habían amputado una pierna por motivos de circulación sanguínea. Me cuenta que recientemente le han comunicado que es posible que tengan que amputarle otro miembro. Me muestra su disgusto y el deseo de cuidar a sus padres de un modo especial en estos momentos. Piensa reorganizar su vida laboral para poder estar más tiempo con ellos y con su propia familia, tiene un hijo pequeño. Ahora toca priorizar los cuidados sobre la ganancia.
Pienso en lo que vamos a hacer este fin de semana los grupos de profesionales cristianos de la diócesis de Badajoz. Nos retiramos ante la cuaresma para plantearnos el tejido de confianza que necesita nuestra sociedad en sus estructuras para poder recuperar la esperanza. Frente al desencanto nos toca generar discurso de esperanza desde las propias realidades en las que estamos insertos como ciudadanos, profesionales, creyentes, etc.
La misión de un creyente está en dejar que la luz de Dios le traspase y le ayude a ver su propia vida y la de los demás en la clave de la confianza divina frente a las suspicacias de lo mundano y de las tinieblas. Es en esa relación de confianza donde el sabor de la vida toma cuerpo y nos hace capaces de vivir en la alegría del don, en el deseo de deshacernos para saborear con otros lo aprendido y sentido en el propio corazón.
Vivir en la mayor confianza en Dios es el don de la persona realmente religiosa. A veces, la confianza se muestra en los más débiles y en los que han descubierto en sus propias vidas sus límites en el mayor don y generosidad de un Dios sin medidas que se muestra en lo más pequeño y cotidiano de la calle y del templo.
Extremadura está en alerta. Los niños hoy no pueden ir a los colegios. Los papás de Paula tienen que acudir al hospital a sus puestos de trabajo. No saben que hacer con Paula y se acuerdan del tío Pepe para que pueda pasar la mañana con él en su casa. Yo la recibo con alegría... y ella me pregunta sobre el libro que he escrito, y muestra su deseo de escribir también ella y me pregunta cómo se hace. Me cuenta que le gusta las historias que narran aventuras inimaginables y yo le digo que ya puede comenzar a hacerlo. Disponemos el ordenador y en Word escribe sus primeras páginas... que ahora aquí editamos como una primicia. Yo le explico que así es como se comienza un libro, con mucha imaginación, con alegría y con ganas de transmitir a otros esas emociones que tanto nos gustan a nosotros. Y aquí tenéis el resultado de esta pequeña escritora que un día escribirá libros para niños...
El lunes nos reuníamos la familia con nuestros primos José Ángel (sacerdote como yo) e Isabel (con su marido Félix y sus tres hijos Isabel, Félix y María) , hijos de mi tía Antonia a quien despedíamos con tristeza, pero con paz por su vida colmada y entregada. En la acción de gracias José Ángel, proclamó la bienaventuranza de la maternidad ultimada y colmada en su existencia en la sacramentalidad, ya gloriosa, de esa madre, esposa, abuela, hija, hermana, cuñada, tía, vecina... Sus palabras filiales, esculpidas por tanta vida y amor recibido y contemplado, son emblemáticas de un modo de decir orante y poético que aúna la verdad, la bondad y la belleza de una vida tan entregada como amada. Palabras, que como su vida, serán inolvidables. El evangelio es verdad porque es verdad en la vida de los sencillos y auténticos, sabemos de bienaventuranzas por lo vivido más que por lo estudiado y lo predicado.
Soy afortunado en el ejercicio del ministerio... como animador de la delegación de ecumenismo este octavario he podido celebrar y orar junto a personas de otras iglesias y de la propia. En ellos veo un sentido espiritual y vivo de la comunión verdadera, de la unidad que va creciendo en lo anónimo y oculto de la vida. Entre esas personas cuento con la amistad de este joven paraguayo, Santi, que lleva tres años en Badajoz y que compartimos camino de fe, de Palabra, vida y ecumenismo en estos dos últimos cursos. En esta ocasión nos ha hablado desde su experiencia espiritual en la clausura de la semana de oración por la Unidad. Su sermón es para meditarlo con calma y profundidad. Gracias.
La llamada a la conversión y al seguimiento es la fuerza movilizadora de la realidad eclesial en lo que tiene de apostólica y de misionera. Esa fuerza transformadora del Espíritu es la que continúa actuando en el corazón de la humanidad, personas de corazón abierto que se saben llamadas por su propio nombre, en su propia historia personal y muestran cómo Dios las va haciendo propiedad suya para que se puedan dar sin medida a los otros.
Dios no está sometido a nuestros cánones y nuestros ritos, sabe caminar con ellos, pero su acción es profunda y continua. Su espíritu sigue tocando corazones a diestro y siniestro de un modo callado y misterioso. En las redes de lo humano se mete el Espíritu e inspira y anima procesos de vida y de luz que nos superan y que no podemos ni atisbar ni contar. Traemos hasta vosotros uno de ellos, a pie de parroquia en Badajoz.
En medio de lo cotidiano, en la debilidad, en las filas de los límites de lo humano, hoy Dios sigue revelándose y mostrando su amor por cada ser humano y por toda la creación. Nadie podía imaginar en aquel momento lo que estaba aconteciendo, pero Juan lo intuía. Aquello era del Espíritu de Dios, ese hombre estaba tocado de la gracia y vivía la relación con el Padre de un modo único.