Obligado a jubilarse por defender sacerdocio femenino Monseñor Morris acusa al Vaticano de "autoritarismo sigiloso"
El obispo australiano William Morris, quien asegura que fue obligado a jubilarse por defender la ordenación sacerdotal de mujeres y hombres casados, acusó hoy a la Iglesia Católica de "autoritarismo". "Actualmente hay un centralismo sigiloso en la Iglesia (Católica). Hay un autoritarismo sigiloso", dijo Morris a la radio australiana ABC.
Por otro lado, ocho sacerdotes de Tooowoomba se solidarizaron con Morris y manifestaron que el prelado "no ha sido tratado con justicia ni con respeto", según un comunicado conjunto difundido hoy.
El Vaticano informó ayer que el Papa Benedicto XVI había aceptado la renuncia de William Morris como obispo de la localidad de Tooowoomba, en el estado australiano de Queensland.
Morris, quien continuará en la diócesis como obispo emérito de Toowoomba, asegura que la decisión del Vaticano responde a un mensaje pastoral que publicó en 2006 y provocó una investigación interna dentro de la Iglesia.
Morris se pronunció en ese polémico texto a favor de ordenar como sacerdotes a mujeres y a hombres casados, así como reconocer la validez de las órdenes anglicanas y luteranas, entre otras propuestas, aunque cree que su opinión ha sido malinterpretada.
El obispo de Toowoomba, que estuvo al frente de su diócesis por 18 años, manifestó que si bien no está "molesto" por la medida, consideró que no se le dio la oportunidad de explicar su postura.
El prelado también explicó que él no necesariamente defiende estas propuestas pero cree firmemente en la necesidad de debatir tanto "sobre la ordenación de las mujeres como el control de la natalidad", así como todo lo que esté vinculado "con la vida de la comunidad o del mundo".
El obispo auxiliar de Brisbane, quien se encargará temporalmente de la diócesis de Toowoomba, felicitó, en un comunicado, la forma en la que Morris afrontó el caso del supuesto abuso sexual de un profesor de una escuela católica de más de una docena de niñas entre 2007 y 2008.
Para el vicario general de Toowoomba, Peter Dorfield, uno de los religiosos que firmó la carta de apoyo a Morris, este obispo ayudó a las familias de las víctimas que llevaron el caso a los tribunales.
"Promovió la compasión y la justicia para esas familias", dijo Dorfield a la agencia local AAP, al enfatizar que el motivo de la salida de Morris parece trivial.
La salida de Morris se da dos años después de que la Iglesia tomó la misma medida con Peter Kennedy, ex sacerdote de la ciudad australiana de Brisbane quien se mostró a favor de ordenar a mujeres y de las uniones homosexuales. (RD/Efe)