Esta semana el grupo de rock irlandés U2 comienza su gira mundial en la ciudad de Barcelona, donde ofrecerá dos conciertos ante el inmenso auditorio del Camp Nou abarrotado. ´360º´ traerá un espectáculo de sonido y luz inigualable, donde la estrella es un escenario giratorio con en el que los cuatro integrantes de la banda quieren que «el público participe más que nunca» en el concierto. Pero el reclamo principal es la música que la banda ofrece y que a lo largo de casi 30 años de carrera musical no ha dejado de despertar la admiración de miles de personas. Es por ello que las entradas para ver a U2 en el Camp Nou se agotaron en cuestión de horas.
Bono, líder de la banda, aseguró que se han inspirado en la arquitectura del maestro Gaudí para crear el escenario de su nueva gira. «Gaudí hacía un lugar donde la gente podía orar. Y para nosotros la música es una acto de adoración. A veces es a Dios, a veces es a tu pareja, pero siempre es adoración», afirma Bono, que nunca ha tenido reparos en reconocerse creyente.
«Tengo una mujer a la que quiero y unos hijos que me dan motivos para levantarme cada mañana; sé que el mundo es un lugar frágil, y esto me da otra razón para levantarme, pero U2 es también una gran parte de todo lo que me mantiene mentalmente sano», asegura. A su juicio, las canciones y su capacidad para interpretarlas les mantienen con los pies en el suelo y con «sensatez». «Es en directo cuando descubrimos de verdad nuestras canciones», afirma. «Siempre intentamos hacer algo no hecho antes, algo único», comenta el cantante irlandés mientras contempla la enorme estructura giratoria con la que pretenden, a pesar de todo, «crear intimidad».
En esta gira promocionarán su último disco, ´No line on the horizon´, que será la base sobre la que se construirá un ´Set List´ que promete revisar clásicos y alguna que otra sorpresa para los fans más acérrimos.