Descubrimos cosas que a mí me llaman la atención; de verdad. El otro día leía un artículo sobre "Las flores de Bach". Este Señor comenzó a buscar, ya en el año 1930, un método curativo simple, universal, que pudiera utilizar cualquier persona sin miedo a contraindicaciones. Se metió con las flores; experimentó, probó y consiguió grandes éxitos. Hoy José Salmerón, psicólogo de profesión, está especializado en eso de las flores y afirma que es un camino para toda la vida. Debe de obtener muchos éxitos en el terreno de enfermedades del espíritu: emociones, desequilibrios...
Nos explican ante todo cómo se prepara la pócima: "Se dejan las flores al sol en aguas de manantial; después se recoge el agua tras unas horas de impregnación. Luego, se les añade un conservante que potencia sus propiedades". Nos dicen también que la Organización Mundial de la Salud reconoce que las flores nos ayudan como terapia. Esto supuesto, he aquí algunos de los treinta y ocho ejemplos de preparados del Dr. Bach:
Contra el cansancio psicológico o fisiológico: flor de olivo.
Ideas obsesivas que atormentan sin cesar: esencia de castaño blanco. Y castaño rojo, para preocuparse de los demás.
Espíritu indeciso: la avena silvestre da buenos resultados.
Impaciencia y agobio: las flores de olmo y de brezo son excelentes aliadas.
Tristeza profunda, casi desesperante: aulaga.
Para limpiar las impurezas, viene bien la flor de manzano.
Cuando se sienten temores inexplicables, premoniciones, pesadillas, ansiedades, conviene tomar flor del álamo temblón, del modo consabido.
La flor de alerce mejora la indecisión para buscar pareja.
Me parece extraordinario que alguien se decida por estos medios para curar sus debilidades de tipo psicológico. La mayoría lo hemos conseguido por métodos más tradicionales. El cansancio psicológico se remedia con la respiración profunda y la relajación de cada uno de los miembros; y mejor aún con un rato tranquilo de sagrario en una tarde serena. Contra la indecisión, acostumbrarse a la gimnasia de ir tomando pequeñas resoluciones. Contra la impaciencia, retrasar unas horas pequeños caprichos. Para dominar la tristeza, purificar la sangre con un buen paseo al aire libre; meditar en alguna de las maravillas de nuestra fe. ¿Para limpiar impurezas?, vida disciplinada; pequeñas mortificaciones. Ante los temores, pesadillas, ansiedades, aparte de tomar alguna medicina recetada por el médico, viene muy bien el ejercicio constante de confianza en Dios. Y... para encontrar pareja: encomendarlo a San Antonio, como lo hacían antes las jóvenes, con buen éxito. Todo ello, sin menospreciar los actuales remedios de la esencia de las flores.
José María Lorenzo Amelibia
Si quieres escribirme hazlo a: josemarilorenzo092@gmail.com
Mi blog: http://blogs.periodistadigital.com/secularizados.php
Puedes solicitar mi amistad en Facebook pidiendo mi nombre Josemari Lorenzo Amelibia
Mi cuenta en Twitter: @JosemariLorenz2