El cardenal Rouco Varela ha vuelto a hablar. Dice que si los laicos alemanes votan, "van contra la constitución divina de la Iglesia". Y yo me pregunto, con el Evangelio abierto al lado, de dónde saca una jerarquía hundida en el lodo hasta el cuello la autoridad moral para dar lecciones a nadie.
Porque esa es la escena real, no la de la entrevista. Décadas de abusos sexuales encubiertos en todos los continentes. Comisiones de investigación que la jerarquía española esquivó hasta que ya no pudo más. Escándalos financieros vaticanos con cardenal condenado incluido. Diócesis en quiebra por las indemnizaciones a víctimas. Y en medio de ese paisaje, un purpurado se declara "muy preocupado" porque en Alemania "la legislación canónica se ha saltado un poco".
Eso no es doctrina. Eso es cinismo con mitra.