Querido amigo: Con frecuencia nos viene la desgana en nuestra relación con Dios. Así somos. Pienso que el sacramento de la penitencia nos puede ayudar mucho. Prepararlo bien y formular un propósito firme.
Y del sacramento salir con ganas de dejarnos conducir por Él hacia una mayor santidad. Vamos a renunciar a nuestra propia satisfacción. Vamos a reconocer la soberanía de Dios en todo. Vamos a dejarnos llevar por Él con paz. Y ahora admiremos esa idea de Sor Isabel de la Trinidad:
"Si Nuestro Señor me diera a escoger entre morir en un éxtasis o en el abandono del Calvario, yo preferiría esto último; no porque lo merezca, sino por glorificarle y asemejarme más a El." ¡Qué hermoso llegar a formular estos sentimientos! Un abrazo y quedamos muy unidos en la oración.
Josemari Lorenzo