La orden debe nombrar a su 98 prior general Primer 'cónclave' post-Prevost de los agustinos: adiós al español Alejandro Moral

León XIV, con los agustinos de Roma
León XIV, con los agustinos de Roma Agustinianum

Los capitulares con derecho a voto son 83, en representación de las 41 circunscripciones, con una presencia que abarca unos cincuenta países; en algunas sesiones están previstas intervenciones de las presidentas de las federaciones de monjas agustinas y de laicos de la familia agustina, sin voz activa

La Orden cuenta hoy con unos 2.500 frailes y unas 700 monjas: la estructura histórica sigue siendo fuerte en Europa y Estados Unidos, pero las zonas más dinámicas son Asia y África, mientras que en América Latina el panorama es, en general, estable

El 1 de septiembre se inaugura en Roma, en el Augustinianum, el 188º capítulo general de la Orden de San Agustín: una cita que marca un relevo tras doce años de gobierno del mismo prior general, el padre Alejandro Moral Antón, y que convoca a la Orden a su máxima asamblea. «Hemos llegado al 188º capítulo», explica el padre Pasquale di Lernia, secretario general. «En la época moderna, la cadencia es estable: cada seis años se celebra el capítulo general ordinario, que es electivo; a mitad de mandato se celebra un capítulo intermedio, no electivo, dedicado a la verificación del camino».

Los capitulares con derecho a voto son 83, en representación de las 41 circunscripciones, con una presencia que abarca unos cincuenta países; en algunas sesiones están previstas intervenciones de las presidentas de las federaciones de monjas agustinas y de laicos de la familia agustina, sin voz activa.

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La Orden cuenta hoy con unos 2.500 frailes y unas 700 monjas: la estructura histórica sigue siendo fuerte en Europa y Estados Unidos, pero las zonas más dinámicas son Asia y África, mientras que en América Latina el panorama es, en general, estable.

188 Capítulo General de los Agustinos
188 Capítulo General de los Agustinos SIR

La historia de la Orden de San Agustín

La Orden de San Agustín nació en 1244, cuando grupos de ermitaños toscanos, reunidos por el papa Inocencio IV, adoptaron la Regla del obispo de Hipona.

En 1256, con el «Capítulo de la Gran Unión» impulsado por Alejandro IV, se incorporaron otros institutos, sancionando la plena pertenencia entre los mendicantes. Desde entonces, los agustinos se han reconocido como hijos espirituales de Agustín, herederos de su estilo de vida comunitaria y de servicio a la Iglesia, basado en el compartir, la predicación y el estudio.

Un capítulo entre responsabilidad y discernimiento

La asamblea se celebra en un momento especialmente intenso para la Iglesia universal, poco antes del 14 de septiembre, día en que el papa León XIV, primer pontífice agustino, cumplirá setenta años. El padre de Lernia invita a no proyectar expectativas inadecuadas sobre la agenda capitular:

«El hecho de que el Papa provenga de nuestra Orden no influirá directamente en las decisiones. Más bien aumenta la responsabilidad: nuestro carisma es el servicio a la Iglesia, y hoy este compromiso exige un suplemento de fidelidad e inteligencia pastoral».

El capítulo, continúa, es ante todo una labor de discernimiento: «Es un tiempo de verificación y de lectura profética de las expectativas eclesiales: nos preguntamos cómo responde nuestro apostolado a las necesidades de los fieles y qué prioridades indica el Espíritu para los próximos seis años». En cuanto a una posible audiencia, la Orden presentó la solicitud hace tiempo, según la práctica de los institutos religiosos de derecho pontificio: «Por el momento no tenemos confirmación ni de la fecha ni de las modalidades», precisa. No obstante, es posible que el Papa se presente personalmente durante los trabajos.

Francisco, con el general de los agustinos, Alejandro Moral
Francisco, con el general de los agustinos, Alejandro Moral Vatican Media

El mandato del prior general

El prior general de la Orden de San Agustín es elegido por el Capítulo general ordinario y permanece en el cargo seis años. Las Constituciones prevén la posibilidad de reelección, pero con una limitación: si después del tercer escrutinio no se alcanza la mayoría necesaria, el prior saliente candidato a la reelección inmediata queda excluido y no puede volver a ser candidato ni recibir votos. De este modo se garantiza el principio de renovación y se evita la continuidad automática del gobierno. Sin embargo, no se prevé un número máximo de mandatos: un religioso puede volver a dirigir la Orden en momentos posteriores.

Hacia la elección del nuevo prior general

Las sesiones, todas ellas en el Augustinianum, procederán a la elección del 98º prior general, pero también del Consejo que le acompañará, junto con los nombramientos del secretario general y del ecónomo general. El procedimiento prevé mayorías cualificadas en las primeras votaciones y, si es necesario, una segunda vuelta entre los nombres más votados. Tradicionalmente, el prior general puede ejercer un máximo de dos mandatos. La clausura está prevista para el 18 de septiembre, pero sigue siendo provisional, como subraya el padre di Lernia. «El capítulo es el corazón palpitante de nuestra forma de vida —añade—: es el lugar donde nos reconocemos como cuerpo global, hacemos memoria agradecida, leemos los desafíos, identificamos caminos concretos para anunciar el Evangelio y servir al pueblo de Dios».

En esta perspectiva, la geografía de la Orden no es un dato estadístico, sino una línea de trabajo: raíces europeas, savia nueva de Asia y África, equilibrio latinoamericano.

«La tarea —concluye— es custodiar el carisma agustino y, al mismo tiempo, atreverse con formas eficaces de servicio eclesial: comunión vivida, escucha real de las comunidades, calidad de la predicación, cuidado de las fraternidades y de los pobres. El capítulo nos pide que pasemos del análisis a las decisiones, porque el Espíritu no nos entrega una crónica, sino un rumbo».

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