Arzobispo de México: "Toda la vida es una lucha contra el mal"
SIAME. 14 de julio.- Al inaugurar el IV Congreso Nacional de Exorcistas y Auxiliares de Liberación 2009, el cardenal Norberto Rivera Carrera aseguró que toda la vida humana es un combate contra el mal, pero es una lucha en la que los exorcistas y fieles cristianos deben evitar los extremismos.
Y es que –dijo- muchas personas llegan a ser tan escépticas que niegan incluso la existencia del diablo como un ser pervertido y pervertidor, y todo lo reducen a fenómenos meramente sicológicos, socioculturales o paranormales; y otras son tan crédulas que llegan a ver al diablo por todas partes y le atribuyen poderes sobrenaturales como si fuera Dios.
“A través de toda la historia humana se extiende una dura batalla contra los poderes de las tinieblas que, iniciada ya desde el origen del mundo, durará hasta el último día, según dice el Señor”, explicó.
En este contexto, el Arzobispo de México refirió que la Virgen María juega un papel preponderante ante la lucha que enfrenta la Iglesia contra el demonio hoy en día, por lo que pidió a los exorcistas no dejar de lado a la Santísima Madre de Dios, pues “Ella nos lleva a Jesús, nos protege y cuida en tan delicado ministerio (…) María también participa de los exorcismos. Ella misma es exorcista, expulsa por su santidad al demonio”.
“El Señor Jesús, junto con la Virgen María, dan la ayuda para tender la mano a los más débiles y necesitados, sobre todo cuando se trata de casos delicados y prudentes de liberación o exorcismo. Con esto también se colabora en la Construcción del Reino de los Cielos”, agregó.
Finalmente, consideró que ha sido el alejamiento de Dios y sus consecuencias lo que ha llevado a no pocos a abrazar el esoterismo, las prácticas mágicas, ocultistas y satánicas, e hizo un llamado a todas las personas que participan de una u otra forma en este ministerio a conocer las normas y leyes de la práctica pastoral de liberación, así como saber quién, cuándo y cómo debe usarse el ritual para los exorcismos.
Y es que –dijo- muchas personas llegan a ser tan escépticas que niegan incluso la existencia del diablo como un ser pervertido y pervertidor, y todo lo reducen a fenómenos meramente sicológicos, socioculturales o paranormales; y otras son tan crédulas que llegan a ver al diablo por todas partes y le atribuyen poderes sobrenaturales como si fuera Dios.
“A través de toda la historia humana se extiende una dura batalla contra los poderes de las tinieblas que, iniciada ya desde el origen del mundo, durará hasta el último día, según dice el Señor”, explicó.
En este contexto, el Arzobispo de México refirió que la Virgen María juega un papel preponderante ante la lucha que enfrenta la Iglesia contra el demonio hoy en día, por lo que pidió a los exorcistas no dejar de lado a la Santísima Madre de Dios, pues “Ella nos lleva a Jesús, nos protege y cuida en tan delicado ministerio (…) María también participa de los exorcismos. Ella misma es exorcista, expulsa por su santidad al demonio”.
“El Señor Jesús, junto con la Virgen María, dan la ayuda para tender la mano a los más débiles y necesitados, sobre todo cuando se trata de casos delicados y prudentes de liberación o exorcismo. Con esto también se colabora en la Construcción del Reino de los Cielos”, agregó.
Finalmente, consideró que ha sido el alejamiento de Dios y sus consecuencias lo que ha llevado a no pocos a abrazar el esoterismo, las prácticas mágicas, ocultistas y satánicas, e hizo un llamado a todas las personas que participan de una u otra forma en este ministerio a conocer las normas y leyes de la práctica pastoral de liberación, así como saber quién, cuándo y cómo debe usarse el ritual para los exorcismos.