El próximo día 2 de febrero celebramos como cada año el día de la vida Consagrada. Este año con el lema “¿Para quién eres?” Sin duda, es un día especial para todas las personas consagradas que vivimos tiempos de zozobra, no el derrotismo como piensan y desean algunos
Inmersos en un 'bullyng' global y permanente, ¿a quién le importa hablar ahora de los cristianos perseguidos con tantos titulares rimbombantes? Si embargo, alguien debe decirlo en voz a alta
Cuando parecía que ya las aguas volvían a su cauce nos encontramos de nuevo con noticias inquietantes como venta de patrimonio artístico a anticuarios en guardia, lotes de oro, algo que jamás yo había oído como patrimonio de una comunidad o congregación y la detención de dos monjas que han pasado algunas horas en la cárcel y al salir con esa sonrisa Profiden declaraban “ya estamos litres como los pajaritos”
"Somos un mundo tan diverso y plural que pretender hacernos caminar o más bien someternos, como a veces sucede, a que todos seamos iguales, defendamos las mismas ideas, vistamos de la misma manera es como pretender meter el agua del arroyo en una vasija de barro"
"Otro de los grandes problemas del sacerdote hoy es su actitud ante las corrientes anticlericales tan normales en una sociedad plural y democrática tan ideologizada y polarizada como la nuestra. Vamos a recibir golpes y ataques directos o indirectos hasta en el carnet de identidad"
Curiosamente quienes están provocando esta catástrofe humana son los mismos que llevan denunciando décadas el exterminio que sufrió su pueblo en manos del nazismo. ¡No han aprendido la lección que sufrieron en sus propias carnes! ¿No se dan cuenta de que están repitiendo la misma vergüenza de la que ellos fueron víctimas?
Israel no puede seguir abusando de su condición de aliado de EEUU para sembrar el terror que, teóricamente, quería combatir