El Obispo de Mallorca reacciona de manera positiva a la publicación sobre “el pelotazo”

Me estaba cepillando los dientes cuando suena mi teléfono móvil, dejo rápidamente el cepillo, y atiendo la llamada. Es el obispo de Mallorca, quien al principio un poco brusco, pero después muy sereno y hasta pidiendo disculpas, se dirige a mí para hablarme sobre el tema del Monasterio de las monjas jerónimas de Palma.De entrada, tengo que decir que el que el obispo haya reaccionado a la publicación es una buena señal. Está habiendo -me ha dicho- un esfuerzo grande por poner al día su diócesis, y yo lo creo, después de la difícil situación por la que ha pasado antes de su llegada (Esto lo digo yo) Me dice que su deseo es dialogar con todos para solucionar las cosas de la mejor forma posible, de la más evangélica, me ha dicho.

Y yo no voy a dudar ni un milímetro de la buena voluntad de este obispo, Taltavull, para poner las cosas en serio. Así se lo he expresado. También le he dicho que el convento no es propiedad del obispado y, aunque haya sido inscrito como suyo en el Registro de la Propiedad, ha sido sobre la base de una tramitación irregular y un documento del que, según mis consultas, se extrae todo lo contrario: que el Monasterio es de las monjas. Y si no se reconoce esta propiedad de las monjas, lo harán los tribunales en muy poco tiempo porque los argumentos son exhaustivos.

Así ha sucedió en varios casos en España, aprovechando la situación de vacío que produjo la desamortización, pero sin poder ocultar una historia real de siglos y de pertenencia a las monjas. Basta decir que hay enterradas allí más de 500 monjas jerónimas que gastaron en este monasterio su vida en la contemplación por amor a Dios y a la Iglesia. Esto no serán documentos legales, pero son documentos humanos –que se añaden a los legales- de un peso aplastante para quien quiera ver más allá de la letra.

Como yo quiero ser un hombre de palabra, le voy a conceder a nuestro obispo de Mallorca esta posibilidad de solucionar las cosas desde diálogo con todas las partes implicadas. No voy a publicar el resto de capítulos sobre el tema que ya tengo preparados, con amplia argumentación e, incluso, documentos legales, pero si el obispo no da pasos significativos en esta dirección con nuestras hermanas jerónimas, me va a tener otra vez en frente con mayor fuerza, porque alguien tendrá que salir en defensa de las monjas si quien tiene que hacerlo no lo hace y yo no tengo nada que perder ni nada que ganar, pero sí la satisfacción de defender la verdad y luchar por la justicia, algo que todo cristiano debe hacer sólo por serlo. Tengo a las jerónimas de Mallorca como mis amigas. Y para esto están los amigos.

Se me ocurre, por ejemplo, que sería un acto de demostración de que se está en la buena dirección, apartar de este caso a las personas de su entorno que han llevado las cosas a este estado de situación, y que han demostrado su incompetencia y parcialidad, con acciones que nada han tenido de evangélicas ni humanas. Ha sido muy triste leer que el Obispado “denuncia” que las monjas han sido utilizadas, y otras descalificaciones y vejaciones contra las mismas. Esperamos una acción decidida por su parte, en aras a evitar, en lo venidero, la publicación de estas “denuncias” que dicen provenir de su Obispado –desmarcarse de ellas o desdecirlas, tampoco estaría mal- del todo infamantes, y que tanto daño hacen a estas mujeres ejemplares, a las que el Papa Francisco exhorta a ser faros para los cercanos y sobre todo para los lejanos, reconociendo que, como el marinero en alta mar necesita el faro que indique la ruta para llegar al puerto, el mundo las necesita las necesita a ellas. Mujeres que con su vida transfigurada y con palabras sencillas, rumiadas desde el silencio nos indican a Aquél que es camino, verdad y vida. Mujeres que acompañan el camino de los hombres y las mujeres en la noche oscura del tiempo y que son centinelas de la aurora que anuncian la salida del sol.

Deseo que este diálogo entre el obispo, que quiere ser dialogante, y las monjas jerónimas, sea fructífero y conduzca a la Verdad. Hay un proyecto muy hermoso, evangélico y humano con la Fundación AMADIP ESMENT, para personas con discapacidad, que las monjas, las instituciones y la sociedad miran con cariño e ilusión. El mantenimiento de esta controversia ha bloqueado esta iniciativa tan impresionante, que no puede arrancar sin la debida seguridad jurídica, lo cual sólo sería posible llegada la resolución de esta controversia.

En los próximos días seguiremos el tema con mucho interés. El tema es, sobre todo, de la Santa Sede, por ser la Orden de San Jerónimo de derecho pontificio. Lo mejor sería que el obispado se abstuviera de intervenir en las decisiones del monasterio, no sea que después la situación sea mucho peor de lo que ya está y la Santa Sede se vea obligada a intervenir. El Papa Francisco no suele andarse por las ramas.

Señor obispo tiene nuestra confianza en ese camino del diálogo en el que tanto me ha insistido, y yo valoro, esta mañana. ¡Adelante!
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