Órgano alemán

¡Feliz jueves! Si unimos las palabras órgano y alemán seguro que nos viene a nuestra mente de forma inmediata otra: Bach. Es normal porque J. S. Bach lo dominó todo en su época. Pero hay vida además de Bach y muchos maestros y obras que merecen mucho la pena. Quien nos acompaña hoy creo que ha aparecido por aquí antes pero quizá hace tiempo, por lo que he pensado que puede ser un buen momento para que regrese a nuestra compañía con su imponente música. ¿Te apetece?

Escuchemos hoy su Praeambulum y fuga en re menor, LübWV 11. El estilo de la composición recuerda al de Buxtehude, con esos momentos llenos de fuegos artificiales, fugados, poderosos, con otros más sosegados. Además, las notas repetidas también son características de este estilo típico, por otra parte, del norte de Alemania. El organista debe emplearse a fondo y sacarle todo el partido también a la registración del instrumento. Al pedal tiene que ejecutar pasajes llenos de fuerza y también de exigencias. La composición está dividida en diversas secciones y con el discurrir de las mismas nos respondemos a por qué el maestro era considerado toda una autoridad en la música para órgano.
La partitura de la composición puedes descargarla aquí.
La interpretación es de Winfried Dahlke al órgano Schnitger de la Iglesia de la Reforma de Weener (Alemania).