No, no eres capaz



Título curioso para una obra, que es casi una declaración de intenciones. Se trata de una bellísima obra del grande de los grandes que seguro solazará tu cuerpo y tu alma en estos días de canícula. Sin duda la música tiene un carácter balsámico y tranquilizador y si es la del maestro de hoy aún más, cosa que hasta está probada científicamente.

Seguro que has adivinado que te hablo de Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791), maestro austríaco nacido en Salzburgo. Poco se puede decir de Mozart que no se haya dicho ya: niño prodigio, compositor inmenso con una vida breve e intensa que le llevó a componer las mejores obras de la historia de la música. Hacía referencia antes a la labor de los científicos porque parece ser que la música de Mozart tiene una especial influencia benéfica para el desarrollo del cerebro. En cualquier caso, siempre es una gozada escuchar la música del maestro Mozart. La inmortalidad de su música es algo que apabulla, que asombra.

Unas de las obras que compuso Mozart se llaman "arias de concierto". Son pequeñas escenas o arias sueltas compuestas para algún artista concreto. No se interpretan como parte de ninguna ópera sino de forma independiente en conciertos. Una de ellas se titula No, che non sei capace K.419 que es la que te traigo hoy. Como puedes ver, el virtuosismo necesario para interpretarlo es grande, y recuerda mucho a las famosas arias de la Reina de la Noche de "La flauta mágica". La obra, con una escritura chispeantemente típica mozartiana, está llena de escollos vocales, como trinos y otras agilidades. La protagonista, Clorinda, canta de forma arrebatadora, con el corazón encendido de belleza y música.

La partitura de esta obra la tienes aquí.

La interpretación que te traigo se debe a Natalie Dessay (soprano) junto con la Orquesta de la Ópera de Lyon dirigida por Theodor Guschlbauer.

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