Tuvo que dimitir tras confesar que tiene 2 hijos Los obispos de México tachan de "engaño vil" la doble vida de Gabino Zavala
La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) condenó la "falta de honestidad" y el "engaño" de Gabino Zavala, obispo auxiliar de Los Angeles, EU, quien renunció a su cargo por tener dos hijos, y aseguró que en México han pedido al clero tener la "valentía" de renunciar si están en una situación irregular.
Ese "engaño vil" daña a la Iglesia porque los curas y obispos son ejemplo para sus fieles, afirmó el sacerdote Manuel Corral, e indicó que ese tipo de escándalos son dolorosos y tristes para los feligreses. Lo cuenta Eugenia Jiménez en Milenio.
No es válido para ningún religioso "tener una doble vida", es mejor que acepten con "valentía" una vida de responsabilidad con los hijos que tienen en el ámbito civil y no vivir "mintiendo", aseguró Corral.
El vaticano informó ayer que Benedicto XVI aceptó la renuncia del arzobispo auxiliar de origen mexicano. La dimisión se produce con base en el artículo 401/2 del Código de Derecho Canónico, por el que se invita a presentar la renuncia al cargo al "obispo diocesano que, por enfermedad u otra causa grave, no resultara idóneo para cumplir su cometido" .
El portal de información de los obispos estadunidenses "Catholic News Service" informó que la renuncia se aceptó después de que Zavala comunicara a sus superiores que es padre de dos hijos adolescentes que viven con su madre en otra ciudad de EU.
"La arquidiócesis se ha puesto en contacto con la madre y los niños para ofrecerles atención espiritual, así como financiamiento para ayudar a los niños con los costos de su educación. La identidad de la familia no ha trascendido a la opinión pública y quiero mantener el respeto a su privacidad", indicó José H. Gómez, arzobispo de Los Ángeles, en una carta.
Gómez explica que desde que Zavala le comunicó la existencia de esos dos hijos, a principios de diciembre, fue apartado de su ministerio y "vivirá de modo privado".
Derecho a dimitir
Nikolaus Schöch, religioso franciscano, doctor y profesor de praxis en derecho canónico en la Universidad Pontificia Antoniana, afirmó que la solicitud para dimitir es usada en la actualidad por 500 clérigos al año. Y aunque no se pública el número preciso de dimisiones al estado clerical por pena, se conoce que estos son solamente los casos particularmente graves y con pruebas abrumadoras.
En una entrevista con el semanario Desde la fe, el religioso franciscano señaló que los casos más graves en donde se solicita la dimisión del sacerdote es cuando se comete un pecado contra el sexto mandamiento (no fornicarás), de acuerdo con el canon 1387 de derecho canónico.
También, agregó, si al contraer matrimonio civil y después de haber sido amonestado no cambia su conducta y continúa en una vida de escándalo, se le retira del sacerdocio de acuerdo al canon 1394.
Schöch señaló que el que viva en concubinato pese a haber sido amonestado también será reducido al estado clerical por el canon 1395.
Y dijo que si alguien tiene noticia acerca de un eventual delito cometido por un clérigo, se debe solicitar a quien lo conoce que realice la denuncia respectiva ante la autoridad eclesiástica a fin de permitirle velar por el bien común y el bien de cada uno de los implicados.
Para facilitar la entrega de denuncias, pueden realizarse a través de la estructura normal de la Iglesia presente en el mundo: párrocos, decanos y vicarios episcopales, quienes las harán llegar a la autoridad eclesiástica competente, es decir al Ordinario del clérigo, sin emitir ellos un juicio ni realizar averiguaciones para comprobar su veracidad.