"En España, en 35 años han sido elaboradas 7 leyes escolares" "Una escuela de servicio"

Hermes
Hermes

"Somos un país con muchas leyes de educación. Después de 35 años y siete leyes, seguimos en el punto de partida"

"Se habla de los derechos y privilegios de las sociedades educativas, o de los partidos políticos, pero encuentro a faltar sobre el candelero los derechos y privilegios de los educandos en camino a una sociedad de mañana"

"Y este tema de la ley de educación que se dice “nueva”, se puede trasladar a otros aspectos de nuestra vida social. Por ejemplo, en unas elecciones. Y así en otros aspectos de nuestra vida"

"A veces se habla, se comenta sobre la desaceleración de la economía… Quizás habría que hablar de una desaceleración de la vida, del ritmo de nuestra vida. Es muy difícil llegar a descubrir la belleza del dialogo"

Cuando los demonios enloquecen a los razonables,
Dejan tan desnudo al adulto siglo
Que el amor ha de renacer del sensual niño
W.H.Auden

Dicho o escrito así: “una escuela de servicio” es posible que me hagáis la corrección: por su naturaleza “toda escuela es un servicio”.

De acuerdo… Pero me viene a la memoria un recuerdo de hace unos 60 años: el de haber escuchado en la Escuela Normal de Magisterio, y en la clase de Pedagogía, al profesor de turno, hacer alusión al hecho de que en nuestro país con frecuencia se cambia la ley de Educación… Somos un país con muchas leyes de educación.

Pues seguimos en el mismo “punto de partida”, pues pasado el tiempo, y con motivo de la polémica nueva Ley de Educación, leo en la prensa, que en 35 años han sido elaboradas 7 leyes escolares.

Y uno se pregunta si no tenemos buenos “elaboradores de leyes”, o sucede que tenemos las leyes en las “nubes” y, simplemente, nos dedicamos a “bajarlas” al ordenador. Y como cada uno tiene su “ordenador personal”, pues nos dedicamos un tiempo a discutir detalles. Detalles importantes, no lo dudo, pero detalles: que si pública o privada, que si derechos de los padres, que si financiación, que si profesores… Diríase que en las “nubes” las leyes son muy diversas, y tenemos que discutir las diferencias, hacer “movidas callejeras”… De este modo, vamos pasando semanas, o meses incluso, hasta que un día nos despertamos y leemos en la prensa del día: aprobada la nueva ley de educación.

Leyes educativas en España

Y uno, resignado, pero esperanzado se dice: ¡bien, pronto llegará la siguiente!... Pero mientras tanto van pasando los meses y los años, y seguimos ignorando al destinatario de esa ley: los alumnos… y en definitiva la persona de mañana; en definitiva: qué modelo de ciudadano y ciudadana deseamos.

Yo no dudo que habrá preocupación y se hablará también en esta línea, pero lo que tengo claro es que ese tema del destinatario de la ley, difícilmente aparece en la superficie de la sociedad. Solo los derechos y privilegios de las sociedades educativas, o de los partidos políticos, pero encuentro a faltar sobre el candelero los derechos y privilegios de los educandos en camino a una sociedad de mañana.

Se nos hace difícil el diálogo. No terminamos de descubrir la belleza del diálogo, que es la oportunidad de que reconozcan la belleza o la bondad de mi propuesta, que pasa, debe pasar, necesariamente, por reconocer la belleza o la bondad de la propuesta del otro. Claro, si se juntan varias “nubes” puede estallar la tormenta, estalla de hecho, pero si provocamos un aguacero mas grande, más y mejor podremos fertilizar el terreno de cultivo.

Aula educativa

Y este tema de la ley de educación que se dice “nueva”, se puede trasladar a otros aspectos de nuestra vida social. Por ejemplo, en unas elecciones. Aquí no se baja de las “nubes” nada, más bien recibimos la comunicación o la propaganda en nuestra casa. Tómense la molestia de leer detenidamente todas las propuestas. En lo fundamental, en las grandes líneas todos coinciden. Pero hay una incapacidad o una pensada negación a limar matices y coincidir y obtener una mayor fuerza decisiva de cara al futuro, teniendo en cuenta a todo el país.

Y así en otros aspectos de nuestra vida. Incluso cuando está en juego la vida o la muerte. En esta línea, recuerden ustedes las tensiones y críticas mutuas, sobre hace un año, para ponerse de acuerdo en las medidas de seguridad, para contrarrestar la pandemia del coronavirus… Pues era, y sigue siendo cuestión muy grave de vida o de muerte.

A veces se habla, se comenta sobre la desaceleración de la economía… Quizás habría que hablar de una desaceleración de la vida, del ritmo de nuestra vida. Es muy difícil llegar a descubrir la belleza del dialogo, sumidos como estamos en la vorágine de un ritmo infernal de la vida. Donde nadie tiene tiempo. Hoy se compran los relojes de marca especial, de alto “standing”, pero es para exponerlos a la galería, no para mirarlos, pues nadie tiene tiempo. ¿Para qué vas a mirar una pequeña máquina del tiempo, si no tienes tiempo?

Vivimos en un tiempo sin tiempo.
Todo lo domina el ritmo de una vida de locura
Un ritmo de desierto, ahora o futuro
Cuando el hombre va perdiendo su paciencia y sus esperanzas.
Cuando el hombre y la mujer pierden la belleza del dialogo
El servicio de una escuela de diálogo.
(contin.)

Volver arriba