Grandes físicos que en algún momento estorbaron y Stephen Hawking.

Stephen Hawking fue brillante hace muchos años, tal vez hace dos décadas, cuando podía comunicarse mejor y hacía una física teórica decente. Tiempo después se enfrascó en las ideas más complicadas y abstractas de la física teórica y más que hacer física parece que hace matemáticas.

Han sido montones los físicos que una vez en su vida hicieron una contribución a la ciencia y después lo que hicieron es estorbar. Uno de ellos fue Louis de Broglie, el de la hipótesis de la dualidad onda-corpúsculo que tanto fascina a los filósofos. Después de aquel gran éxito suyo se opuso durante el resto de su vida a la mecánica cuántica, y dicen que fundó una escuela de físicos renegados de la mecánica cuántica que pretenden explicar el mundo atómico a base de intrincadas geometrías y trayectorias. El fracaso de sus discípulos es monumental, y en alguna ocasión se ve alguno de ellos manifestándose delante de la puerta de mi facultad.

Otro de los grandes físicos que se convirtió en un estorbo fue Einstein. Tras sus primeros apoyos a la mecánica cuántica hizo también lo posible por acabar con la teoría. Y el tiro le salió por la culata y muchos años después se arrepintió por su obcecación. Tampoco le gustó la teoría del Big Bang, tras ver que la teoría fue aceptada y la suya del universo estacionario fracasaba también se arrepintió.

También el propio Newton en su tiempo hizo lo posible por hundir a sus rivales. También Lord Kelvin fué un gran opositor a los vectores y a los nuevos métodos matemáticos en la física.

Otro gran físico como fué Millikan, un experimental de muy bueno, se intentó oponer a las primeras ideas de la física cuántica. Para ello ideó un experimento y durante varios años experimentando hizo la mayor contribución a la física cuántica confirmando no solo que Einstein tenía razón en su explicación del efecto fotoeléctrico, sino midiendo el valor de la constante de Planck de forma bastante precisa. Fué un golpe para él, pero su oposición no fué en vano y fué constructiva.

Los físicos que se convierten en estorbos siempre se caracterizan por oponerse por activa y por pasiva, no experimentan nunca para confirmar si tienen o no tienen razón, y no admiten que sus rivales tienen razón, por mucho que lo confirmen los experimentos. Antes incluso se entregan a la física teórica especulando en teorías que no pueden demostrar.

Hawking es de estos. Se aprovechan que el papel lo soporta todo, que las matemáticas pueden estudiar lo que existe, como los muelles, como lo que no existe, como los antimuelles. Y hacen una física basada en las especulaciones matemáticas que no son posibles contrastarlas con la experimentación.

Una cosa que no se puede saber es lo que ocurre más allá del horizonte de sucesos de un agujero negro. Antes de eso se puede especular muchas cosas, e incluso es posible detectar un agujero negro por la emisión de rayos X en las proximidades de su horizonte de sucesos, o bien por la rotación de estrellas sobre un atractor invisible (lo cual es sospechoso de existir por allí un agujero negro.).

Hawking estudió los agujeros negros, desde el único punto de vista posible, la física teórica), hizo descubrimientos importantes (radiación de Hawking) e hipótesis interesantísimas, pero se sobrepasó especulando la posible explosión de los agujeros negros considerando en ellos un aumento de la entropía. Y en esa idea trabajó, unos años afirmando una cosa y otros afirmando la contraria, y en todos estos años no se ha conseguido jamás observar la explosión de ningún agujero negro, que sin duda si explota podría ser cosa espectacular.

Una cosa que no logro entender es su innumerable cantidad de libros de divulgación que publica, que no hacen ningún bien a la física, más bien crean una falsa idea de ella. Se sabe que tarda muchísimo tiempo en escribir una oración, y que gran parte del día debe comunicarse con la gente a su alrededor, cosa que no le es fácil, y otra buena parte del día a los cuidados habituales pues su enfermedad es cosa seria que le obliga a llevar sus correspondientes pañales y un horario estricto de descanso. Pero también tiene en su agenda actos sociales. Por ello no entiendo bien como logra sacar tiempo para escribir y para elucubrar.

El último acto al que asistió fue recorrer el camino de Santiago, que ignoro si lo hizo completo, parcialmente o en un vehículo distinto de su habitual silla de ruedas. Sin embargo últimamente decidió quemar sus neuronas por Santiago de Compostela, anunció una frase que ha servido para dar algo que hablar, y como siempre seguramente contradiciéndose con declaraciones anteriores.

“La ciencia no deja mucho espacio ni para milagros ni para Dios”.

Pues con todos mis respetos al gran divulgador de física fantasiosa, esa frase es una fabulosa tontería. Y mañana hablaré de la misma que por hoy vale ya lo que he escrito.
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