La colaboración con el mal parece que se cae por su propio peso.

A mi me parecía desproporcionada la reacción de la Conferencia episcopal, de la CONCAPA, del Foro de la Familia, Profesionales por la Ética, etc. La preocupación reside en como se dará la asignatura en los colegios públicos. Pues el obispo de Urgell se ve que confía en FERE-CECA. Después de tantos meses de insultos que han propinado a la FERE.
Yo no soy un defensor de la asignatura de educación para la Ciudadanía. Mi opinión es suprimir la asignatura y además otras tantas asignaturas más, acabar con las bilinguazas, y proceder a enseña materia seria a los chavales. Que lo importante son las matemáticas, la historia, las ciencias, algo de artes, educación física y el inglés, luego si se quiere meter algo de religión que se meta, aunque pienso que todos debieran recibir una asignatura obligatoria de Hecho Religioso y Filosofía.
También soy partidario que los colegios e institutos sean centros educativos y de enseñanza, y no solo centros de enseñanza como se empeñan en no pocas ocasiones en defender los padres de la CONCAPA y de la CEAPA. Si los hijos no aprenden buenos modales, respeto y tolerancia, pues que la aprendan en los colegios les guste o no a ciertos padres.
Pues al obispo Vives le preocupa como se imparta la asignatura de Educación para la Ciudadanía en los públicos. ¿No le preocupa como se imparta la literatura, la historia y la filosofía? En dichas materias se puede tergiversar tanto como en la EpC, y así ocurre en España. Ya me dirán que en historia ciertas comunidades autónomas donde gobiernan nacionalistas se habla de naciones gloriosas que nunca existieron, o bien de de imperios que abarcaron tanta extensión al mismo tiempo cuando ciertamente no es verdad ni que fueran tan grandes, ni que duraran tanto. Por no hablar que en literatura muchos libros reflejan las sombras de los siglos de oro de España en la que por desgracia estuvo involucrada la Iglesia. Cualquier asignatura es susceptible de ser manipulable en las escuelas. No seré defensor de la EpC, pero me parece aberrante la campaña infame que ciertos obispos hicieron con la asignatura.