Lo sucedido en Italia

El tiempo ya no corre como hace años a favor de la Santa Sede, juega en su contra, de la misma forma que juega en su contra sus insistentes descalificaciones y ofensas contra gays, lesbianas y transexuales.
Aquí en España y en muchos países se venía pidiendo que no se llamase matrimonio a la unión de dos personas del mismo sexo, en Italia hemos visto que ni eso. Y con todo eso vuelve a resucitar el debate de la familia y los problemas de la institución familiar.
Recuerdo hace casi un año cuando una colombiana adscrita al Lumen Dei y que estaba de visita en España con media docena de sus no se cuantos hijos, le decía a otro señor que las iniciativas de Zapatero perjudicaban y discriminaban a su familia, ¿Cómo es tal cosa posible? Vive a miles de kilómetros de distancia de España, en Colombia y se siente perjudicada y discriminada porque dos tíos se casen. Tal vez dicha señora, y otros, debieran preocuparse más por el buen funcionamiento de su propia familia y hogar que por el funcionamiento del ajeno, sobre el que parece pretenden legislar prohibiendo que dos homosexuales se les reconozca legalmente como familia.