¡Queremos saber!

Los dos últimos casos conocidos de violación de una menor por menores se han hecho en pandilla. La corrección política no deja ir hasta el fondo de las cosas. No podremos estudiar el caso ni ver, por lo tanto, las causas y posibles remedios sin conocer a fondo las circunstancias de los casos. No se dan violaciones a secas, se dan aquí y ahora y las chicas violadas son tales y los violadores son cuales. Las violadas y los violadores son seres de carne y hueso, que viven en un barrio residencial o en un barrio de chavolas, que tienen unos padres que se preocupan por ellos o que no les prestan ni la menor atención. Si se ocultan todos estos detalles, lo único que se logra es tender sobre la sociedad un manto de culpabilidad difusa.
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