La importancia otorgada hoy al silencio es una prueba evidente de que la sociedad actual no está plenamente satisfecha con lo que tiene y trata de darse la oportunidad de dejarse ganar por algo que no se puede ganar en la bolsa ni tocará jamás a nadie ni en una tómbola ni en la lotería. Muchos le tienen miedo y por ello se zambullen en el tumulto para zafarse de él y seguir a tontas y a ciegas, aturdidos pero otros muchos lo buscan para adentrarse en ellos mismos, para dejarse penetrar por el misterio, por lo que está en e límite o más allá del limite. El silencio habla.