Y se van a ir de rositas

El desastre de Spanair que tantas víctimas está causando estos días, tiene su origen en sus comienzos, fruto de mentes enfermizas, hijas de deseos desaforados de grandeza: políticos irresponsables que pretendieron crear símbolos que llevaran su nombre por el mundo y lo han llevado pero arrastrándolo por el fango. Además de aerolíneas construyeron aeropuertos que jamás han sido utilizados para despejar ni aterrizar aviones. Los que han ideado todos estos desaguisados son responsables y preveo que se van a ir de rositas y las pagan, como casi siempre, los trabajadores y, en este caso, también los viajeros.
Volver arriba