Misa en Leyre con los Príncipes y Jáuregui Francisco Pérez exige a los políticos "una respuesta urgente" ante la crisis
El arzobispo de Pamplona y obispo de Tudela, Francisco Pérez, hizo ayer referencia en su homilía en el monasterio de Leyre al complicado contexto económico del país y llamó a las autoridades y a la sociedad a dar un respuesta urgente a los más necesitados. Los príncipes Felipe y Letizia, acompañados por el ministro de la Presidencia, Ramón Jáuregui, llegaron por carretera tras aterrizar en Noáin para presidir el tradicional homenaje a los Reyes de Navarra que cada año acoge el monasterio, con la asistencia de autoridades civiles, religiosas y militares. Lo cuenta M. González en Noticias de Navarra.
Durante su alocución en la misa, concelebrada por el abad, Juan Manuel Apesteguía, el prelado saludó a los presentes, cerca de 120 personas, e hizo especial referencia a los galardonados. El arzobispo manifestó su alegría por poder volver a rezar un año más por los Reyes de Navarra en Leyre, un templo que, según destacó tiene un profundo significado para todos los navarros y donde "historia y tradición, cultura y fe se unen de forma indisoluble" y aprovechó este histórico entorno para hacer referencia a cuestiones de actualidad y al problema más destacado de los últimos años, la recesión económica. "La sociedad atraviesa tiempos difíciles en los que las clases dirigentes deben salir con urgencia en favor de los más necesitados y apoyar a las familias. Tenemos la obligación de aportar esperanza", aseguró.
Pero la llamada del Arzobispo no se limitó a los cargos públicos, puesto que instó al resto de la sociedad a "salir al encuentro del prójimo que tiene necesidad" y reclamó valor "para no poner por delante las propias y legítimas preocupaciones". "Habremos de actuar con rapidez -insistió-. Urgencia y prontitud no significa precipitación; habrá que actuar con prudencia, pero nunca con desidia".
El prelado expresó su preocupación por la familia. "No podemos estar tranquilos mientras haya familias que se rompen con facilidad o que no tienen medios para una subsistencia digna". Apeló también a la "libertad de una educación que sea verdaderamente tal". Según el prelado y citando al Papa, "la solicitan los padres, preocupados y angustiados por el futuro de sus hijos; la solicitan tantos profesores, que viven la triste experiencia de la degradación de las escuelas".
Monseñor Pérez tuvo un recuerdo para el Beato Juan Pablo II, quien afirmaba que "la cultura europea da la impresión de ser una apostasía silenciosa por parte del hombre autosuficiente, que vive como si Dios no existiera".