La UCV prepara homenajes en memoria del cardenal Cinco cardenales y ocho obispos, en el funeral de Gasco
(Avan).-Un total de cinco cardenales concelebrarán mañana, miércoles, en la solemne misa exequial de "córpore in sepulto" por el eterno descanso del cardenal Agustín García-Gasco, que presidirá el arzobispo de Valencia, monseñor Carlos Osoro, en la Catedral a las 17 horas, según han indicado hoy a la agencia AVAN fuentes del Arzobispado.
Los cardenales concelebrantes serán Antonio Cañizares, prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos; Antonio María Rouco Varela, arzobispo de Madrid y presidente de la Conferencia Episcopal Española; Lluis Martínez Sistach, arzobispo de Barcelona; Carlos Amigo, arzobispo emérito de Sevilla, y Francisco Alvarez, arzobispo emérito de Toledo.
También concelebrarán los obispos de Lleida, monseñor Juan Piris; Ibiza, monseñor Vicente Juan Segura; Palencia, monseñor Esteban Escudero; Mallorca, monseñor Jesús Murgui; Menorca, monseñor Salvador Giménez; Alcalá de Henares, monseñor Juan Antonio Reig, y Zamora, monseñor Gregorio Martínez Sacristán, además del obispo auxiliar de Valencia, monseñor Enrique Benavent.
Por su parte, el rector de la Universidad Católica de Valencia San Vicente Martir, José Alfredo Peris Cancio, no descarta que la institución a su cargo desarrolle nuevos homenajes en memoria del cardenal y arzobispo emérito de Valencia Agustín García-Gasco.
Según recordó el responsable universitario, ya existe un aula dedicada a su persona en el campus de Santa Úrsula y también una escultura en la Facultad de Medicina de la Universidad Católica.
La vida del religioso toledano ha estado estrechamente unida al mundo universitario. Desde que fue ordenado sacerdote el 26 de mayo de 1956 en Madrid, desempeñó su labor en varias parroquias. Pero también frecuentó las aulas. Ejerció la docencia en el Seminario Mayor, en el Instituto Tecnológico de San Dámaso y en la Universidad Nacional de Educación a Distancia.
Dos grandes logros influyeron en la decisión del Vaticano de otorgarle el cardenalato: uno de ellos fue el el V Encuentro Mundial de las Familias. El segundo, su pasión por la enseñanza al impulsar precisamente la Universidad Católica.